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4871 Words
YG Se podía escuchar todo el ruido de la cuidad aunque estuviéramos dentro del departamento, había escuchado todo lo que Jungkook me dijo tratando de asimilar la situación en la que Seúl se encontraba. Era difícil de creer lo que me contó ¿gente mordiendo a otras? ¿Es que tenían rabia o algo así? Pero cuando encendí el televisor me sorprendí al ver todas esas imágenes de gente corriendo y siendo brutalmente asesinadas para después levantarse como animales hambrientos. No lo pensé mucho y corrí hasta mi guardarropa cogiendo una maleta y lanzar todo lo que podía a ella bajo la atenta mirada de Jungkook que aún intentaba asimilar la situación. Llamé a mi padre pero no contestaba las llamadas, ni Taehyung ni JongSuk. —Jungkook —le llamé lanzándole una mochila negra, debíamos llevar algo de comida por si no volvíamos a este lugar—. Ves a la cocina y mete toda la comida enlatada que puedas. —Lo haré. —Tomó la mochila saliendo de la habitación sin mirarme, me sentía mal por él y su madre. Ambos estaban solos desde la trágica muerte de su padre. Jungkook necesitaba a su padre. Cerré la maleta tomando las llaves del coche y salí de la habitación arrastrando la maleta por las escaleras, Jungkook metía todas las latas sin siquiera ver de que eran. Me acerqué a él mirando el interior de la mochila que ya se encontraba llena de latas, creó que ya era suficiente. Cerré la mochila con su ayuda para después colocarla en su espalda. Lo tomé de la mano caminando hasta la entrada, listos para salir del departamento. Las manos de Jungkook temblaban. —Antes de salir haremos esto —Jungkook me miró atento colocándose la mochila correctamente—. Iremos a tu casa a buscar a tu madre y por algo de ropa, después pasaremos a la casa de mi padre y hermanos, ¿bien? —Mi mamá sigue sin contestar el teléfono hyung no creó que se encuentre en casa... Ella tal vez.... Negué haciéndolo callar, le había prestado mi celular para que llamara a su madre y si. No contestaba pero eso no significaba que estaba muerta. Ella podría estar en algún lugar. —La encontraremos Jungkook, seguro está bien y esperando por ti en casa. Vamos. Jungkook asintió apretando el agarre de mi mano, salimos del departamento con cuidado. Los pasillos estaban completamente vacíos las luces parpadean dando un aspecto terrorífico, Jungkook se apegó más a mí. Con suerte llegamos hasta el living donde habían varias personas con maletas mirando todo lo que sucedía afuera. Al parecer nadie quería salir aún. —Vamos tenemos que llegar al carro. Los dos salimos del edificio sin pensarlo, corriendo entre la gente desesperada por salvar su culo. Mi carro se encontraba en el estacionamiento del edificio ya que cuando llegue de la escuela no me dieron ganas de dejarlo en el subterráneo. Jungkook gritó cuando una señora lo empujó con fuerza haciendo que cayera al suelo. Me asuste al ver a Jungkook intentando levantarse, mire a la mujer con molestia disculpándose y saliendo corriendo sin voltear atrás. Ayudé a Jungkook a pararse correctamente jalándole del brazo para seguir corriendo, no debíamos perder más el tiempo. Jungkook comenzó a respirar con dificultad haciendo que corriera mucho más lento, estaba entrando en pánico. Saqué la llave del auto presionando el botón de desbloqueó, ambos entramos poniéndole seguro a las puertas. —H-hyung...— Respiraba con dificultad quitando la mochila y dejándola en el asiento trasero. —Tranquilo Jungkook respira, respira. Trata de calmarte. —Le acariciaba el hombro intentando calmarlo—. No mires al frente mírame a mí. Jungkook me hizo caso, girando a verme concentrándose en las caricias que le daba. Su respiración se reguló y en ese instante quitó mis manos que se posaban sobre sus hombros. No le gustaba que lo miraran en ese estado, se avergonzaba cada que le entraba un ataque de pánico. La única persona que podía verlo de esa manera era su madre, ya me había contado una vez. —Ya podemos irnos. —Se abrocho el cinturón sin mirarme, desviando la mirada hacia la calle donde las personas seguían corriendo despavoridas. NARRADOR. Las calles se encontraban repletas de personas corriendo con maletas y sus hijos llorando aterrados. Habían varios autos bañados en llamas haciendo que las calles se llenaran humo n***o. Jungkook apretó los puños temblando, toda la situación le aterraba y quería llorar pero debía controlarse ya había llorado demasiado en el departamento de su Hyung además no quería ser ya una molestia para Yoongi quien se encontraba muy atento manejando y esquivando a las personas que se atravesaban. Con el celular de Yoongi en manos seguía llamado a su madre quién no respondía su celular, al igual que el padre de Yoongi y sus hermanos. Nadie contestaba el celular. Un fuerte golpe exaltó a Jungkook al ver que uno de esos seres se había lanzado con fuerza al auto, haciendo que Yoongi acelerara y lo arrollara. Jungkook le miró asustado. —Tranquilo estamos a cinco cuadras de tu casa. Jugkook no le contestó bloqueando el celular de nuevo, posando su vista al frente atento a cualquier otro ataque por causa de esas personas enfermas. A lo lejos se comenzaban a escuchar disparos junto con el sonido de los helicópteros pasándose por encima de ellos, muy bajos para su parecer. El sonido de las sirenas comenzaba a hacerse lejano en cuanto entraron a la colonia en donde no había casi nada de gente, sólo un par de chicos que salían de una de las casas con comida. Llegaron a la casa de la madre de Jungkook que se encontraba aún con la puerta abierta, al parecer su madre no volvió. Yoongi quitó su cinturón seguido de Jungkook que espero a que el mayor se bajará primero. Ambos entraron con cuidado a la casa con Jungkook detrás de Yoongi quien inspeccionaba la casa con detalles, atento a que algun loco saliera de la nada y quisiera atacarlos. —¿Señora Jeon? —Llamó Yoongi sin respuesta alguna, todo se encontraba en silencio, las bolsas de comida que Jungkook había comprado aún seguían en la mesa. —Mi madre no ha regresado a la casa Hyung seguro se encuentra en otro lugar, se que ella está bien. —Intentó forzar una sonrisa pero no pudo, fue imposible. —Revisemos la casa una última vez yo iré abajo y tú arriba, si algo sucede grita y no olvides llevar algo de ropa. Jungkook asintió haciendo lo que Yoongi le pedía. Subió las escaleras hasta sus habitaciones buscando de nuevo a su madre en la habitación pero esta se encontraba completamente vacía, todo estaba en orden. Fue a su habitación en busca de algo de ropa, sacando una maleta mediana que se encontraba debajo de su cama, donde normalmente guardaba sus juegos pero los saco todos lanzándolos al piso, ya no eran tan valiosos en ese momento. Abrió el armario sacando algo de ropa, toda la necesaria. Corrió hasta el baño para tomar algunos cepillos de dientes nuevos para él y Yoongi, no se podía olvidar de su madre y la familia de su Hyung. Cuando bajo se encontró con Yoongi en la cocina metiendo comida en una mochila negra que usualmente usaba para meter ropa cuando iba a casa de Taehyung durante el fin de semana. —No hay nadie en casa, ¿tienes alguna idea de dónde pueda estar tu madre? Jungkook negó —No tenemos familia en Seúl y no sé si tenga alguna amiga. Ella está bien Hyung yo lo siento... debe estar en algún lugar. Sin esperar respuesta alguna Jungkook salió de la casa entrando al auto, esperando a que Yoongi terminara de meter toda la comida a la mochila. No le parecía la idea de abandonar a su madre pero ¿en dónde podría estar? Tenía la esperanza de que se encontrara en algún refugio. Yoongi salió de la casa con la mochila colgando en uno de los hombros, mirando alerta en todas direcciones. Entro al auto lanzando todas las cosas en los asientos traseros, sonriendo a Jungkook quien le devolvió la sonrisa apenas. El auto comenzó a avanzar, Jungkook miraba por el retrovisor con la esperanza de ver a su madre salir de casa y gritarles que pararán pero no fue así, en cuando salieron de la calle Jungkook se abrazo así mismo, sintiendo un nudo en su garganta. Seguro no miraría a su madre por un largo tiempo, o tal vez nunca. Fue un largo camino hasta la casa del padre de Yoongi, al parecer las cosas en ese lado de la cuidad estaban un poco más tranquilas, pues todavía habían vecinos fuera echando las maletas en los coches con una lentitud increíble. Todos se tomaban las cosas con tranquilidad cosa que calmo a Jungkook un poco, se sentía un poco más seguro en ese lugar. Ambos se bajaron del carro a pasos apresurados, Yoongi tocó la puerta varias veces hasta que uno de sus hermanos menores abrió la puerta abrazando a Yoongi con fuerza siendo correspondido. JongSuk miro a Jungkook corriendo a abrazarlo también siendo correspondido de la misma forma, para él Jungkook era su hermano menor. Cerraron la puerta con llave caminando hasta la sala, la casa estaba a oscuras en un completo silencio a excepción de unos leves sollozos de su hermano menor, Yoongi no se dio cuenta de que JongSuk tenía los ojos rojos y nariz igual. Por su aspecto había estado llorando por un buen rato. —¿Qué sucede? ¿Dónde está Taehyung y papá? —Preguntó mirando por toda la casa al no notar la presencia de su padre y su hermano. Su hermano le detuvo cuando Yoongi camino hasta las escaleras. —T-taehyung está en su habitación, no está bien hyung. —¿Qué pasó? —Papá dijo que iría por Taehyung a la escuela, yo le dije que iría con él pero me pidió que me quedará en casa por si Taehyung llegaba antes —Hizo una pausa—. Pero Taehyung fue el único que llegó llorando bañado en sangre, sin decir nada y sólo sonreía. Al principio no entendía ya que soló estaba diciendo cosas sin sentido, se encerró en la habitación y no quiere abrir la puerta. Yoongi sin pensarlo corrió hasta la habitación de Taehyung, Jungkook se quedo en la sala con JongSuk intentando tranquilizarlo y pidiéndole que fueran a su habitación para meter algo de ropa a una maleta. Yoongi golpe varías veces la puerta de Taehyung pero nadie contestaba, giraba la manecilla de la puerta pero estaba trabada. —Taehyung soy yo, Yoongi. Pasaron unos segundos muy largos para el mayor hasta que la puerta de la habitación del menor se abrió. Entro cerrando la puerta a sus espaldas mirando con horror cómo Taheyung tenía las ropas manchadas de sangre, al igual que tenía salpicadas en su rostro. Taehyung estaba de pie mirando por la ventana, sin alguna expresión en su rustro se giro a observar a su hermano, una lágrima recorrió su mejilla manchada de aquella sustancia roja. Yoongi se acercó a él envolviéndolo en sus brazos cuando el menor se rompió entre llantos. —¡Lo mate Hyung! ¡Le mate! —Eran llantos desgarradores que hicieron a Yoongi llorar también, jamás había visto a su hermano tan destrozado—. ¡Le mate! S-soy un asesino. —Taehyung dime lo que sucedió. —Tomó con ambas manos su rostro, haciéndolo que le mirará a los ojos—. No eres ningún asesino, ¿Qué sucedió? —Y-yo lo... Yo maté a papá... Volvió a caer en un llanto profundo, apretando con fuerza las ropas de hermano en puño. Yoongi quedó impactado por la confesión de su hermano, no, no, su hermano no era ningún asesino. Todo esto debía tener una explicación. Tres horas atrás. Después de que Taehyung saliera de la dirección molesto fue directo a las canchas, donde nadie iba en horas de clases. Había sido un día completamente desagradable para él y fue aun peor al enterarse de que su ex-mejor amigo se acostaba con su hermano mayor. Lanzó la mochila molesto al suelo pateándola con enojo, imaginándose que era la estúpida cara de Jungkook. Se tiró el en piso tirándose de sus cabellos con frustración acumuladas. Por pura curiosidad recientemente Taehyung le había preguntado a Jungkook si era virgen, y el menor le había contestado con obviedad, que aún era virgen y que dejará de preguntar cosas sin sentido. Taehyung le había creído, siempre estaban juntos ¿cómo podría tener tiempo Jungkook de hacer esas cosas? Pues claro, era un completo ciego. Ahora entendía el porqué de la amistad de Jungkook y su hermano. Sintió un escalofrío y asco de soló pensar en ellos dos haciendo cosas asquerosas. La verdad esa noticia le había impactado, jamás se imaginó algo así de ellos dos. Jimin entró a la cancha donde Taehyung se encontraba acostado con los brazos y piernas abiertas, parecía una estrella de mar cosa que le dío algo de gracia. Taehyung notó la presencia de su amigo pero no se molesto en voltear. —Taehyung, ¿estás bien? —Preguntó sentándose con las piernas cruzadas. —Estoy bien, simplemente me siento traicionado por mi hermano —se levantó haciendo la misma posición en la que Jimin se encontraba—. Jungkook era mi mejor amigo y me oculto esto. Mi hyung no tenía la suficiente confianza de confesarme lo que sentía por mi amigo. Los dos son unos imbéciles. —Vamos Taehyung, tal vez ellos no querían lastimarte. —Pero lo hicieron de todas formas. —Bueno, pero es algo difícil de confesar. Recuerda que Yoongi Hyung es su maestro, ambos se meterían en problemas pero el más afectado sería tu hermano. —Si me hubiera contado guardaría el secreto. No me tenían la confianza y me querían ver la cara de idiota, simple. —Vamos Taehyung, no te molestes por eso. Acarició la mejilla de su amigo, Taehyung cerró los ojos perdiéndose en las suaves manos de Jimin, rayos. Sentía su corazón acelerar, sin pensar tomo la mano de Jimin besándola delicadamente. Jimin le miró sorprendido y confundido, por reflejo quitó su mano rápidamente sintiéndose avergonzado. —La siguiente clase comenzará pronto, deberíamos irnos. —habló nervioso. —Ah, sí, si tienes razón. Ambos se pusieron de pie dispuestos a salir de aquel lugar, Taehyung se maldecía mentalmente diciendo lo imbécil que había sido. Se agacho para tomar su mochila y colgarla en un hombro. El típico sonido de la grabadora sonó por todo la escuela, el director estaba a punto de hablar. "Atención a todos los alumnos que se encuentran aún en el edificio les pido que tomen esto con total calma. Nos avisaron que las clases se suspenden por hoy ya que habrá entrenamiento militar a partir de las seis de la tarde, esto sólo será un simulacro no hay nada que temer, pueden regresar a sus casas tranquilamente y de la forma más ordenada. Repito, las clases se suspenden hasta nuevo aviso regresen a sus casas con cuidado, hay toque de queda a partir de las seis de la tarde. Gracias." Después de escuchar atentos al director ambos se miraron confundidos, era la primera vez que había un simulacro. Era muy extraño o tal vez era porque Taehyung no confiaba mucho en el gobierno. —Creó que debemos ir a casa. —Sí, nos vemos después Taehyung. Si pasa algo puedes llamar a Hoseok o a mí. Taehyung asintió despidiéndose de Jimin como normal mente lo hacían, con un simple asentimiento de cabezas. Ambos tomaron caminos diferentes, Taehyung se habría ido a buscar a su hermano para que lo llevara a casa pero estaba molesto, además seguro prefirió llevar a Jungkook a su casa. De soló pensar eso se había molestado de nuevo. De tanto estar pensando en su hermano y Jungkook no se dio cuenta de que estaba parado en medio del pasillo. Comenzó a caminar dándose cuenta de que ya no había nadie en la escuela, era obvio. Nadie quería estar en esa prisión. Saco su celular mirando la hora, eran apenas las cinco en punto. Caminó tranquilo por los pasillos de la escuela, deteniéndose en cuanto miró a Jungkook dentro de la biblioteca leyendo como siempre. ¿Qué hacía allí? se supone que ya todos debieron irse, además había toque de queda. Después de todo lo que sucedió sonará estúpido pero Taehyung estaba preocupado por Jungkook, así que se sentó en el pasillo distrayéndose con el celular, esperando a que Jungkook se indignara a salir de la escuela e irse a casa. Le miraba por la puerta de cristal, estaba muy concentrado leyendo con los audífonos puestos. Había una sola luz que enfocaba a Jungkook. Oh, es que Taehyung era el único que la miraba. Para una persona cualquiera la sala estaría completamente iluminada. Pasaron varios minutos en los que Taehyung esperaba la salida de Jungkook, hasta que le dio por asomarse y miró que Jungkook comenzaba a guardar sus cosas. Se escondió detrás de un termo de agua mirando a Jungkook salir de la sala, alejándose a pasos lentos. Salió de su escondite siguiendo a Jungkook cuidadoso de que el menor no le mirara, y así fue. Taehyung seguía a Jungkook por varías cuadras hasta que llegaron a la suya, pero Jungkook entró a una tienda. Taehyung asintió, regresando a su casa seguro de que Jungkook estaría a salvo. Su celular comenzó a sonar, sacándolo del bolsillo atendió la llamada. —¿Mmm? —Taehyung, ¿dónde estás? —Era su padre—. Fui a buscarte a la escuela pero ya no había nadie. —Estoy en camino a casa, no te preocupes llegaré en media hora. —Hubo un silencio. —Hay toque de queda a las seis, ¿dónde estás? Taehyung volteó los ojos, su padre como siempre metiéndose en su vida, ya le había dicho que estaba en camino a casa, ¿Qué rayos quería? —Estoy caminando por el parque, en donde hay una estatua de un presidente del que no tengo idea. —Bien, lo tengo, voy para allá. Su padre colgó la llamada, Taehyung se limitó a suspirar con fastidio, camino hasta una de las bancas para esperar a su padre. Se recostó en una de ellas, mirando que el parque estaba completamente vacío y el cielo nublado. Sin darse cuenta se quedo completamente dormido, aislándose de todo y de todos. Expuesto a grandes peligros en un lugar completamente abierto. No sabía cómo o cuándo pero sus ojos comenzaron a abrirse al sentir que alguien le tocaba, enfocando a su padre frente de él que lo despertaba con un suave empujón en sus hombros, se reincorporó bostezando y tallando sus ojos. —Sólo a tí se te ocurre dormir aquí—. La voz de su padre sonaba algo molesta. —Lo siento, el sueño pudo conmigo. —Vamos a casa, tu hermano preparó la comida que tanto te gusta. Eso motivó a Taehyung a ponerse de pie y caminar junto a su padre hasta el auto que se encontraba estacionado del otro lado del parque, muy lejos para el gusto de Taehyung. —Quiero aprovechar este momento para hablar contigo de algo Taehyung. —El menor le miró. —¿Qué hice ahora? —Me contaron que molestas a tus demás compañeros de escuela, ¿es cierto eso? —Taehyung se molesto. —Hyung fue de chismosa contigo ¿no? —Soltó molesto, deteniéndose con los brazos cruzados esperando la respuesta de su padre, quien suspiró. —No importa si fue tu hermano o otra persona Taehyung, lo que haces está completamente mal. ¿Qué sucede contigo? ¿te falta algo? ¿pasó algo de lo que yo no me e enterado? —No quiero hablar de eso, lo que yo haga en la escuela no es tu problema. Camino dispuesto a seguir con su camino pero su padre le detuvo. Taehyung le miró de mala manera. —Es muy mi problema porque yo soy el que paga tus colegiaturas Taehyung, todo tú eres mi problema porque eres mi hijo —Taehyung no respondió—. Y, ¿cómo es eso de que molestas a Jungkook? Jungkook es tu mejor amigo. —¡Mejor amigo mis huevos!, los amigos no se ocultan secretos —Habló ya completamente molesto—. ¿Sabes que tu querido hijo mayor se acuesta con él? Su padre se sorprendió ante aquella confesión. Negó varias veces a lo que Taehyung decía. —Acusar de esa manera a las personas no es bueno ni digno Taehyung. Mucho menos si no tienes pruebas. —No les acuso de nada, es la verdad y tengo pruebas. Comenzó a buscar la foto por su galería con las manos temblando, su padre debía creerle sí o sí. Un fuerte grito hizo que ambos se voltearan asustados a la dirección en donde aquel sonido desgarrador había brotado. Un chico de la edad de Taehyung era mordido sin piedad por una chica de su misma edad. El chico comenzó a revolcarse en el piso para después ponerse de pie, olfateando el aire buscando carne fresca que devorar. El chico y la chica miraron en su dirección, comenzando a caminar desesperados por querer clavar sus dientes en carne fresca. Su padre le gritó que corrieran al hasta el carro, que aún se encontraba muy lejos de ellos. Taehyung se giró a ver a los chicos sintiendo que el alma se le salía del cuerpo al ver que ya no eran soló ellos dos, si no que otras cuatro personas ensangrentadas salían de la nada. Agarró la mano de su padre pidiéndole que corrieran más rápido, pero el mayor comenzaba a cansarse. Mala suerte, su padre sufría de asma. Se detuvo sin aliento, Taehyung le miro aterrado sin saber que más hacer, el carro ya no estaba tan lejos. —Ten. —le paso las llaves del carro, Taehyung las tomó dudoso—. Vete, los voy a distraer. —No, no, vamos el carro ya está cercano —Su padre negó—. Adentro del carro hay un inhalador, soló tienes que correr un poco más. —Está bien, yo te alcanzaré ve primero —Taehyung volvió a negar—, te alcanzaré Taehyung ve. —Insistió. Su padre le empujó, corriendo a otra dirección. Esas personas comenzaron a ir tras de su padre, menos uno que seguía aún a Taehyung. Llegó hasta el coche entrando en el, encendió el motor arrancando lejos de aquel chico que alcanzó a golpear la ventana dejándola llena de sangre. Le dio la vuelta al parque buscando a su padre con desesperación, sintiendo las lágrimas acumularse en sus ojos. Se estaba desesperando al no ver a su padre ni a esas personas que corrían tras de él. No, no, su padre no podía estar muerto. Miró a su padre en medio del camino, sintió un gran alivió deteniéndose frente de él. Su padre rodeo el carro entrando en el asiento de copiloto, agitado saco el Inhalador de la guantera colocándolo en la boca, tranquilizando su respiración. Taehyung puso en marcha el carro al ver a esas personas locas ir hacía ellos de nuevo, su padre seguía sin hablar. —¿Qué sucedió? —Preguntó Taehyung, apretando el volante. —Me mordieron. —No tiene nada de malo ¿cierto? Con cuidado su padre levantó la playera dejando ver por complero aquella enorme mordida llena de sangre, Taehyung detuvo el carro al ver que ya ninguno de esos asquerosos seres les seguía, llevó su mano a la boca al ver aquella herida tan grave en el lado de las costillas, estaba sangrando mucho. —Debemos ir al hospital. Su padre asintió, bajándose de nuevo la playera con cierto dolor. El sudor comenzaba a brotar de su cuerpo, sin6tiendose malditamente mal. Miró a su hijo tratando de enfocarlo bien pero era imposible, sentía nauseas y unas enormes ganas de quedarse profundamente dormido. Lucho por un buen rato, sonriendo al ver el hermoso perfil que su hijo tenia. —¿Papá? —Taehyung le miró sonreír—. ¿Cómo te sientes? —Te quiero Tae, quiero a JongSuk, quiero a Yoongi. Los amo a los tres. —Lo sabemos —Miró a su padre preocupado, se miraba completamente pálido, sus labios comenzaban a despintarse y sus ojos se ponían algo rojos, parecía que a su padre le ardían—. Perdón por comportarme como un tonto, no debí hablarte de esa manera. —Lo sé, estas perdonado. Lamento no darles la vida que querrían. Lamento que su madre muriera...—Una lagrima resbaló a sus mejillas—. Lamento no ser el padre que ustedes querían, lamento mucho si en algún momento no se sintieron queridos. Pero... yo en serio los amo con toda el alma. —Papá...pareciera que te estas despidiendo —Su voz tembló, atento al camino—. Ya basta. —Jungkook...—Una fuerte tos lo atacó, coloco su mano en la boca, apartándola rápidamente al ver que había sangre en ella—. Jungkook es un buen chico, no merece que lo trates de esa forma. —Jungkook no es el tema aquí papá. —Sea lo que sea que hayan hecho perdónales, no es como si hubieran cometido un pecado mortal, somos humanos y tenemos nuestras necesidades, deberías saber eso. —Su padre se recostó en su lugar, mirando atento a Taehyung. —Admito que me pasé un poco al golpear a Jungkook, pero esa noticia me cayó como un balde de agua fría. Jamás imaginé que ellos dos hicieran esas cosas sabes... Hyung se miraba alguien muy reservado incluso creía que salía con la maestra de Inglés. Mis ojos siempre miraron a Jungkook como un niño inocente, el que no rompía ningún plató y quería que lo protegieran todo el tiempo, pero creó que le gustó más la protección de mi Hyung —Suspiró apretando el volante—. Debieron contarme lo que hacían, yo podría haber guardado el secreto. Pero.... Espera... ¿Qué tal si nada es como parece? ¿Qué tal si Hyung obliga a Jungkook a tener relaciones con él? oh, ¿Qué tal si gana dinero prostituyendo a Jungkook? No,no, Hyung no sería un proxeneta...¿Oh si? —Hizo una pausa pensativo—. ¿Tú qué piensas papá? ¿Crees que tu hijo es un proxeneta? Taehyung se giró a observarlo al no recibir respuesta alguna. Su padre dormía plácidamente, o eso creía. Llegaron al hospital estacionando el carro frente al edificio. Taehyung se quedo mirando impactado a las personas que corrían gritando por ayuda. Negó varias veces encendiendo el carro de nuevo para salir de ese lugar, su padre aún no despertaba. No podía creerlo, se sentía desesperado sin saber qué mas hacer. Detuvo el coche en medio la calle, a sólo cinco cuadras de su casa. No habían personas por ningún lado, habían dos carros atravesados impidiéndole el paso, debían caminar hasta la casa. —Papá tenemos que caminar hasta la casa —tocó su hombro varías veces intentado despertarlo pero no respondía—. ¿Papá? Volvió a intentar despertar a su padre pero no lograba nada, sintió desesperación volviéndolo a sacudirlo con fuerza pero el hombre no reaccionaba. Acercó la mano justo enfrente de su nariz para sentir su respiración. Nada. Su padre no respiraba. Taehyung se echo hacia atrás, negando varías veces sin poder creerlo, su padre había muerto, en serio había muerto. —No.... Papá tú no... Golpeó con fuerza el volante maldiciendo a aquella gente que había matado a su padre. Recargo la frente en el volante dejándose llevar por el llanto. ¿Qué le diría a sus hermanos? era tan idiota que no pudo cuidar a su propio padre, sus hermanos le odiarían. Recordó a su hermano mayor, él debía estar aún en casa esperando por ellos. Levantó la mirada limpiándose las mejillas mojadas. Sintió la presencia de alguien, haciéndolo que se girara en dirección a su padre. Se asustó al verlo allí, sentado correctamente mirándolo sin pestañear, con sus ojos inyectados en sangre. Su corazón se aceleró con fuerza sintiendo un terror profundo, la mirada que su padre le daba era horrible, daba un miedo indescriptible. No, ese que le miraba con un odio no era su padre. Era como ellos. Apenas pestañeo cuando sintió el peso de su padre sobre él, con ambas manos en su pecho le retuvo, alejando su cara lo más que podía de las manos que querían tocarlo con deseo, los dientes de su padre rechinaban en busca de quererlo morder, era tanta la fuerza que emergía de su dentadura que lastimaba las encías haciéndolas sangran. Taehyung sintió ascos al ver que en varías ocasiones se mordía su propio labio arrancando un pedazo del propio. La fuerza que aquel ser empleaba era sumamente impactante, Taehyung podía sentir que encajaba sus manos en el pecho de su padre. Intentó varias veces empujarlo pero el ser se abalanzaba más a él. Miró a todos lados buscando algo con que defenderse, hasta que recordó que su padre tenía una cruceta debajo de su asiento, el cual siempre lo utilizaba cuando amenazaba a las personas que buscaban pelea. Con toda la fuerza que su cuerpo le dio empujó a su padre fuerte mente, haciendo que el hombre se empujase para atrás rompiendo la ventana con fuerza. En esos pocos segundos que tenía Taehyung buscó con la mano la herramienta, aliviado de que aún se encontrará allí. Rápidamente se reincorporó deteniendo al hombre que se lanzó sin pensarlo a él. Taehyung le miró por muchos segundos queriendo llorar de nuevo, pero no, ese no era su padre. Su padre murió salvándole la vida hace unos minutos. —Lo siento mucho... Con fuerza golpeó la cabeza de su padre con la herramienta, una y otra vez. Llorando y maldiciendo al universo y a las personas involucradas por hacer esto. Golpeó varias veces, un golpe más fuerte que el otro, no importaba que el hombre ya no se moviera. Taehyung seguía golpeándolo con fuerza, deteniéndose al ver todos lo sesos esparcidos y el desastre que había ocasionado. La sangre que había salpicado en todo el auto, su ropa manchada de sangre. Dejó caer la herramienta mirando sus manos manchadas de sangre, sangre que era de su propio padre. Las manos le temblaban, comienzo a limpiarlas en su ropa quitándose toda aquella sangre maldita. Era una condena, se había condenado él mismo para siempre. Salió del auto sin voltear a ver, caminando a pasos lentos en estado de shock. Su cabeza no podía asimilarlo. Llegó hasta su casa, tocando el timbre una vez, esperando a que su hermano le abriera la puerta. JongSuk abrió rápidamente deteniéndose impactado al ver a su hermano llenó de sangre. —¡Taehyung! ¡¿Qué sucedió?! —Habló horrorizado—. ¡Háblame! ¡¿Dónde está papá?! Taehyung al escucharlo decir eso le miró, sonriendo y acariciando las mejillas de su hermano que le miraba asustado. Taehyung le dejó solo, caminado hasta su habitación cerrando la puerta con seguro. Ignorando las súplicas de su hermano pidiéndole que abriera la puerta. Todo se acabó, el mundo se terminó. Las personas morirán, él morirá. Su alma ya estaba muerta. Taehyung ya se sentía muerto en vida.
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