Jungkook abrió los ojos de golpe, mirando todo a su alrededor desconcertado. SeokJin le miró alarmado acercándose a él para tranquilizarlo. Comenzó a preocuparse al ver que Jungkook cerraba los ojos con fuerza mientras sostenía su cabeza. Todos los recuerdos habían regresado a su memoria, día tras día, noche tras noche. Todo regresó de golpe haciendo que le doliese la cabeza fuertemente. Y ese irritante sonido que llegaba a sus oídos hacía que su tortura fuera atroz. En ese momento lo único que quería era que, el que estuviera haciendo eso, parara. —Jungkook, ¿estás bien? —SeokJin intentó hacerle alzar la cabeza pero Jungkook se seguía resistiendo—, ¡hey! Seguía sin hacerle caso. Jungkook le quitó las manos de encima, no quería que lo tocaran y SeokJin retrocedió, sin dejar de mirarle.

