Las vacaciones terminaron y todo volvió a su ritmo, aunque un poco más lento por la nieve y el frio. Ahora que estábamos enero, debía de comenzar el año 1982 con todo ¡Las competencias ya iban a iniciar! ¡Debía de dar todo de mí! Este año nuevo lo sentía lleno de buenas vibras, presentía que algo bueno iba a pasar. Era como si algo dentro de mí me estuviera susurrando al oído todo lo bueno que iba a ocurrirme, sabía que algo bueno iba a ocurrir ¡Lo sentía! Quizá era la entrada a la universidad, o quizá… Lyn. No la había visto desde el año pasado, aquella vez que hicimos el juramente. Por ratos me acordaba de ella y sentía un cosquilleo en el estómago, como cuando recuerdas a alguien que no ves hace mucho tiempo. Lyn se estaba convirtiendo en eso, un amigo que no ves hace mucho tiempo, al

