- ¿Tenías novia? Esas fueron sus palabras, viéndome con expresión de sorpresa. Lo había negado todo, porque era verdad, Lyn nunca fue mi novia, pero esa noche Lily no llamó a las nueve. Me sentía extrañamente preocupado de que en todo el fin de semana no supe de ella ¿Se habrá molestado? No lo creía, se veía sorprendida pero no molesta. Esto me enojaba ¡Ella debió de imaginar por lo menos que a mi edad yo ya habría tenido una novia! El corazón me latía con fuerza ¿Qué pasaría ahora? ¿Terminaría con el trato? Yo haría eso si me enterase que mi “Novio de mentira” había o estaba enamorado de alguien más. Sentí de nuevo esa presión en el pecho, debía de sentirme aliviado, ya no tendría que esperar cinco meses para deshacerme de Lily… Lunes en la mañana, una fría mañana de febrero. Me

