Hizo todo lo posible por no poner los ojos en blanco. Él no entendía el problema. "No." -Entonces ¿no estás enojado conmigo? "¿Me has dado una razón para existir?" "No lo creo. Al menos no intencionalmente." "Bueno, ahí lo tienes. Las cosas están bien." Su sonrisa se iluminó un poco mientras la abrazaba. "Te amo", susurró ella mientras lo rodeaba libremente con sus brazos. "Yo también te amo." Ella permaneció en sus brazos. La misma respuesta automática. ¿Por qué no podía decirle que la amaba primero, solo una vez? ¿Sería tan difícil? La única vez que lo hacía era cuando la follaba. A veces lo decía sin que se lo pidiera, pero aun así, a menudo ella tenía que decírselo primero. "Veamos qué tenemos para cenar", dijo mientras se zafaba de su abrazo para no dejar que su cercanía y su

