REALIDAD

1346 Words
  “Cierto que en el mundo de los hombres nada hay necesario, excepto el amor.”  (Goethe)   Austin.-   No podía dejar de verla, está aquí, está bien, está viva. Aunque toda esta emoción que siento se esfuma en intervalos de segundos, no puedo parar de repetir dichas palabras en mi mente, sé que no debo creerle ¿Por qué habría de hacerlo? Dustin me ha mentido toda mi vida, sé que es capaz de hacer cualquier cosa que pueda lastimarme, Maddison es una de esas cosas. Aunque, algo dentro de mí siente que parte de esto es posiblemente real, Maddie también me ha ocultado cosas, lo sé. Pero son cosas que ya conozco, ella me las confió a mí, aun cuando fui un mal nacido con su único hermano. Conozco su pasado, la conozco a ella ¿o no? — Maddie… — me levante de golpe cuando note cuan lastimada estaba, estos hijos de puta la han lastimado. Me acerque a ella rápidamente, ella no articulaba ninguna otra palabra, solo podía ver como lagrimas corrían sin parar por su bonita cara. — Amor, estaremos bien. — apegue mi rostro al suyo, posicionando nuestras frentes. En un pequeño susurro dije — Te sacare de aquí amor, lo prometo. Escuche la estruendosa risa de Dustin, cosa que me hizo separarme de Maddie por impulso y ponerla detrás de mí. — Que escena más romántica, tanto que me produjo asco. Tenía que preguntarlo, necesitaba entender. — ¿Qué es lo que quieres de nosotros Dustin? Fue por uno de los pequeños vasos con vodka, se tomó uno tras otro antes de responder a mi pregunta. — De ella, venganza. De ti, diversión. Quiero ver como se cae ese gran amor que le tienes, una muy bonita escena si me lo preguntas. Sentí a Maddie tensarse a mi lado, sé que algo sucede. Algo que ignoro completamente. — ¿de qué demonios hablas? Maddie se acercó a mí con el miedo enmarcado en su rostro. Hay un sentimiento focal que ha estado surgiendo en mí desde el inicio ¿terror? No, confusión. Dustin siguió riendo como si se tratara de la situación más divertida que sus ojos han presenciado. Arrugue mis cejas en su dirección ¿Qué demonios pasa? — Aunque la señorita Jones conoce de mí, no sabe con total certeza todo lo que he hecho… y claro, para mí no supone un problema contártelo linda, mereces saber la verdad antes de morir. — ¿De qué verdad hablas Smith? Espera ¿Qué? Dustin me miro con diversión, comenzó a tararear un sonido que me erizaba la piel, se detuvo frente a mí y comenzó a hablar. — Mi cartel por años ha sido enemigo del suyo — señalo a Maddison, aun la diversión reflejada en sus ojos, continuo — su padre Marlon Jones fue mi principal contrincante, sin mencionar a Killer Demon, un viejo bastante inteligente, me costó asesinarlo, ¿sabes? pero a fin de cuentas, no tenía el mismo poder que yo. Maddison se apartó de mí e intento hacerle frente a Dustin, podía ver fuego en sus ojos, cuando estuvo a nada de acercarse, tome su mano e intente transmitirle calma, pero la aparto de golpe y siguió caminando hacia él, hasta que unos tipos aparecieron y la tomaron por la cintura, ella comenzó a llorar y a gritar. — MALDITO IDIOTA, VOY A MATARTE LO JURÓ. Dustin no se inmuto, su sonrisa seguía intacta. Continúo con su discurso, acercándose a Maddison cada vez más. Me acerque a él, pero antes de poder detenerlo, me tomaron por los brazos con fuerza. — Recuerdo como pedí que los asesinaran a todos… muy lindo recuerdo, quería que todos ahí murieran esa noche, pero los pequeños se escabulleron y no pude encontrarlos — un ápice de decepción cruzo su rostro, Maddison estaba en ascuas, perpleja, escuchando — pero si pude asesinar a Marlon y pues… lo de la servidumbre solo lo hice por placer. — Volvió a mirar a la nada como si estuviera recordando, de pronto comenzó a reír a carcajadas — Espera espera, no les he contado la mejor parte de esto. Antes de hacer el atentado a Marlon y los mocosos, torture y asesine a su esposa, tu madre supongo. Fue tan satisfactorio que aún lo recuerdo con placer, era una mujer bastante hermosa. Maddison cayó de rodillas frente a mí, llorando con desespero. Y yo… yo no podía hacer nada. Me sentía inútil. — Te matare Dustin, lo haré. — Espera espera, sé que he dicho que esa es la mejor parte pero hay mucho más, mucho mucho más. Se acercó a mí, no note cuando se dirigió ya que solo tenía el valor de mirar a Maddie, inconscientemente la he dañado de tantas formas… — Austin, la razón por la que supe de ti es por qué, estuviste vendiendo para mi cartel querido hijo. Infierno es liderado por mí. Esta mierda no puede estar pasándome a mí, yo solo no puedo entenderlo. — ¿Cómo es que termine hundido en esta oscuridad contigo? Las palabras salieron de mí como un susurro. — Estuve tan impresionado como tú ¿sabes? Dime algo, recuerdas a ¿Malcom? Aparte mi vista hacia cualquier lado, escuche la voz de Maddison como un susurro desgarrador. — ¿Que has hecho? eres un monstruo. — Nada que les sorprenda. Sé que has culpado a Austin de su muerte, pero aunque él coopero con las drogas, quién lo llevo al colapso fue nada más y nada menos que su humilde servidor. Lo obligue a meterse toda la dosis o más. Deberían agradecerme por no matarlo de la forma en la que me habría gustado, pero la verdad es que era un mojigato, me producía ¿lastima? No lo sé, solo disfrute matarlo de ese modo. Lo que había escuchado me hizo querer vomitar, siempre pensé que Dustin era un mal nacido, pero nunca imagine que todo sería tan atroz, temo por la vida de Maddison. — No te dejare tocar a Maddison. — Tú Austin, fuiste muy bueno en esos tiempos y lo de la pandilla de Ronald, eso me enorgulleció mucho. Pensé que no tenía sentimientos, pero sí, me gusto verte patear traseros. Claro que, te merecías la paliza. Es como se forman los hombres rudos. — ¿verme? — Siempre estuve ahí Austin, siempre. Cuando dije que Caroline huyo con algo mío, me refería a ti. Pensaras que te golpeaba por placer, aunque eso parezca, lo hacía para convertirte en un monstruo, como mi padre hizo conmigo, como lo hicieron con él. — Estas enfermo. — Es lo que he escuchado algunas veces, TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD. Pero yo preferiría llamarlo, astucia, inteligencia. Bien, lo triste de esto es que tu madre te convirtió en un imbécil, aunque ver que puedes ser despiadado me gusta, ¿no notas las veces en las que te descontrolas? ¿Cómo golpeas sin control? ¿Eso te gustaba, no es así? Cuestionabas todo de ti por mí, inconscientemente siempre estuve en tus pensamientos, negándote a ti mismo, a lo que sientes, negándote a ser como yo. Estaba centrado en un punto del suelo, sentía los agarres a mis lados mucho más fuertes. No soy como él. No eres como él Austin, tú eres luz, eres destello. No eres él. — Me dañaste Dustin, me heriste, me hiciste creer que no valía nada, que mi vida era nada… pero no es así. Me obligaba a ser fuerte, pero… no estar bien en ciertas situaciones está bien, y yo, yo he vivido tanto. No dejare que me quites a la única razón que tengo de vivir una vida normal, de sentir todo lo que me han negado. Mire a Maddison, quien elevo su rostro hacia mí, hablando entre sollozos. — No vas a privarnos de nada más Dustin, este infierno se termina aquí.            ·Notita de interés: Trastorno antisocial de la personalidad: Trastorno de la salud mental que se caracteriza por el desinterés hacia otras personas.          
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