IMPACTO

1434 Words
“Cuando mi voz calle con la muerte, mi corazón te seguirá hablando.” (Rabindranath Tagore)   Maddison.-   FIN DE SU TIEMPO… Esas palabras lograron aterrarme de tal forma que, todo dentro de mí quería huir de ese lugar. Sabía lo que significaban dichas palabras, pero he estado ignorando un momento que se bien es inevitable, la ira de Dustin Smith sobre mí. Aun si Austin intentara impedirlo, no hay nada que pueda detener a ese monstruo. — Tic tac tic tac Jones, creó que te he permitido ya mucho tiempo de existencia, valioso tiempo que pasa… Dustin Smith, hombre sin escrúpulos, conlleva un trastorno debido a un trauma de su infancia, ese trauma lo llevo a convertirse en un monstruo. Eh estudiado sus pasos, su vida, lo que hace, desde hace cuánto lo hace. Asesino a su última esposa, quedo totalmente impune por ello, intente hacer algo para detener esta mierda, pero sé que no acabara hasta que no esté muerto. Intentaba no escuchar sus palabras, intentaba ensordecer aquello solo para ver al chico frente a mí. Posiciono de forma abrupta un arma frente a mí, de inmediato Austin se paró justo frente a mí, posicionando el arma en su pecho. — Sí la tocas, tendrás que matarnos a ambos Dustin. Austin se giró hacia mí, mirándome fijamente, podía sentir que lo decía en serio y eso me aterraba. Así que le respondí solo para que el pudiera escucharme. — No Austin, necesitó que vivas. Por mí, por Caroline, por Malcom, por los chicos… por nosotros. Dustin comenzó a bufar de forma automática, me gire para mirarlo con odio, pero su cara reflejaba hastío y frustración. — Y dale con “el voy a morir con ella” bla bla bla. Tú tienes un trabajó, te has empeñado en negarlo, en ignorarlo pero este es tu maldito destino y lo harás quieras o no. Sé que Austin se negara hasta el final, lo sé. Pero su cara fija en mí, su mirada en mis ojos totalmente intensa, llena de decisión por un momento me aterró. Estaba en lo cierto… cuando lo escuche decir — Me quedaré Dustin… lo haré si la dejas ir. Haré lo que quieras, pero debes dejarla libre y en paz. El mundo se detuvo a mi alrededor, eso me tomo por total sorpresa, no puedo evitar responder de forma escandalizada y llena de terror. — ¿QUÉ? Austin ¿estás loco? NO. Dustin estuvo tan impactado como yo, pero su reacción se redujo a risas y aplausos continuos. — Eso me parece bastante inteligente Austin. Pero no dejaré en libertad a esta perra. Lo miré y hable con impetú. — NO LO HARÁ DUSTIN, MATAMÉ, HAZLO YA. El miedo comenzó a apoderarse de mí, mis manos sudaban, quería huir, gritar, correr, llevarlo lejos de toda esta mierda… — ¿Lo harás o no Dustin? Volví a mirarlo con terror, no puede estar hablando en serio. — Austin ¿Por qué? — mi voz se quebró en mitad de la frase — ¿ por qué demonios haces esto? Acuno mi rostro en sus manos, reflejando una sonrisa sincera y calmada — Por qué las personas que son luz como tú, merecen vivir Maddie. Siempre fuiste mi destello de paz, no dejare que esa luz se apague. No mientras viva. — He de admitir qué no me parece una mala idea después de todo… Se dirigió hacia Dustin, dejándome totalmente descolocada… caí de rodillas al piso, no puedo, no puedo dejarlo soló, no aquí. — Mi vida por la suya. Esa voz qué tanto me ha generado calma, esa voz que me ha producido paz, tranquilidad. Austin siempre antepuso la vida de otros por la suya y yo solo… no puedo entenderlo. — Trató hecho Austin Smith. La sonrisa vacilante y llena de diversión de Dustin me generaba unas ganas insaciables de matarlo ahora mismo, él sabía con certeza que esto sería de este modo. Esto no puede estar pasando. Me levante de golpe, intente aferrarme a él como nunca, cuando Dustin pidió a unos tipos que me tomaran y me alejaran de ahí. — Aléjenla de mi hijo. Grite, lo hice con desesperó. — AUSTIN NO HAGAS ESTO POR FAVOR, NO LO HAGAS.  Me solté del agarre de aquellos hombres golpeándolos de forma estratégica y corrí, corrí como pude para acercarme, debía hacerlo cambiar de opinión, lo haría. — Austin vas a morir… — no podía controlar el nudo que se formaba en mi garganta — Por favor, por favor, por favor… no lo hagas. — Sí moriré aquí Maddie, no habrá sido en vano. Valdría la pena morir por ti. Eso ultimó me dejo totalmente perdida, lo miré con duda, con miedo, todo para mí se ha convertido en caos, dolor, frustración, impotencia. — Te… te amo, voy a sacarte de aquí Austin, aunque sea lo ultimó que haga. Me sonrió, de forma triste… — Te amo Maddison. Asegúrate de vivir por ambos. — ¡NO! NO QUIERO IRME, QUIERO QUEDARME CONTIGO, POR FAVOR, DEJENME EN PAZ JODER, SUELTENME ¡¡AUSTIN!! Mire a Austin, necesitaba que me mirara, joder hazlo por favor, mírame… — Austin, mírame. MIRAME JODER. Escuché su voz cargada de decisión, aun sin mirarme dijo. — Llévensela. — Lo que usted diga, señor. Con esas últimas palabras grabadas en mi mente, me tomaron por la fuerza, alejándome de él… Vi a Dustin por última vez, con ese aspecto burlón y esa sonrisa siniestra llena de diversión, sé que siente que me ha ganado, pero no es así.   ***   Había perdido noción del espacio y tiempo, solo sentía que estaba siendo arrastrada hacia una camioneta, aún con mis manos y pies atados, los hombres hablaron de mí por horas, pero no podía escuchar más que cosas que no me interesaban. — Tienes qué tomar agua niña. — ¿Qué estas sorda? Maldición. — Sí no ingiere agua va a deshidratarse y el patrón nos matará. — No perderé mi vida por una niña malcriada. — Tomate la maldita agua. Mi mente estaba fija en un punto en concreto, absorta en mis pensamientos, ingeniando un plan, una idea para sacar a Austin de ese lugar, lo haré. — Sí no te tomas la maldita agua voy a golpearte. Chasquido de dedos frente a mí, un sonido lejano, lleno de insistencia. — ¿Me estas escuchando? Toma el agua. Me giré en su dirección, asesinándolos con mi mirada. — Puedo oírlos perfectamente, pero no quiero la maldita agua ¿se entendió? Comenzaron a bufar y a reírse con diversión. — No estas precisamente en la posición de exigir algo querida. O te tomas el agua por voluntad o te la haremos tragar hasta hacerte vomitar. Tú decides. Aun mirando por la ventanilla, los arboles pasar, me he grabado parte de todo este camino, es lo que estos iditas no saben. — Quiero ver que lo intentes. Seguía sin mirarlos, esto no era algo que me importará. Pero escuché su voz llena de decisión y su mirada fría posicionada en mí. — Deten el auto Oxxie. — No voy a detenerme Oldd, necesitamos llegar antes de qué — un golpe seco encestado justo en su mejilla derecha detuvo su discurso. — Qué detengas el maldito auto. Sentí como el auto se detenía progresivamente, hasta finalmente parar. El tipo de tatuajes se bajó del lado de su asiento, abriendo la puerta de atrás. — ¿Qué has dicho? No pueden intimidarme, he vivido situaciones similares tantas veces que, siento que estoy totalmente adaptada a este tipo de situaciones. — He dicho que quiero ver que lo intentes. — Oxxie, pásame la botella de agua. ¿Quieres ver como lo intentó? — Adelante. Se acercó a mí, intento tomar mi barbilla pero me aparte de inmediato y le propine un cabezazo, aun no me acostumbro al dolor que sigue luego, pero justo ahora no lo siento. — Demonios, te mataré maldita perra. — sosteniendo su ojo derecho con una de sus manos, saco un arma de su espalda baja y la posiciono justo frente a mí. — Oldd ¿estás loco? NOS MATARÁN — Escúchalo, no querrás perder tu vida mísera ¿no? Hizo un ademan de disparo hacia mí pero lo finalizo con un chillido de frustración seguido de patadas y golpes sin sentido a cualquier parte. — Sube ya Oldd. Debemos llegar. Quisiera poder describir lo que siento justo ahora, quisiera poder decir qué me mantuve fuerte en todo momento, que mi valentía no decayó, pero estaría mintiéndoles. Todo dentro de mí era un total caos. Vendré por ti Austin.  
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD