Mi amante

1557 Words
Gianna Los dias y las semanas pasaron pronto tengo ya ocho meses de embarazo, la doctora me explicó que puedo dar a luz en cualquier momento ya que por ser gemelos, es raro que se cumplan los nueve mese, así que tengo ya todo listo la ropita de mis bebés, sus mantitas estoy emocionado por conocerlos y a la vez me da miedo de que ocurra alguna complicación, trato de no pensar en eso todo saldra bien. Por la noche cómo mi cena y voy a mi cuarto, Chia no vendrá hasta muy tarde tenía una reunión o fiesta no se bien que era, pero dijo que vendría pero cualquier emergencia que le llamara, que ella vendría corriendo, me encuentro realizando un boceto de un vestido, es un trabajo que tengo que entregar, me va muy bien en mis estudios, trato de concentrarme en el boceto, pero unos ojos azules invaden mi mente de repente, se que no debí comportarme como el desgraciado de Pietro, pero estaba tan mal y solo quería sentirme bonita y deseada... Flashback Italia, hace 8 meses. Estaba en mi habitación cansada de todo esto en lo que mi vida se había convertido, seguía trabajando en la cafetería, pero me sentía como un robot programado para lo que tenia que hacer, ya no sentía nada, ellos estaban destruyendo mis sentimientos, después de los golpes que recibí aquel día en que encontré a Pietro con Selene, ella llego a la habitación donde yo me encontraba encerrada, llego a reírse de mi de la forma en que fui tratada. - Gianna ¿quieres saber un secreto?- ella sonríe maliciosamente- te acuerdas el día de tu boda que llegue tarde para arreglarte?, adivina acaba de tener una buena sesión de sexo con Pietro no te imaginas lo que fue, se supone que era nuestra despedida, según él pero como ves volvió a caer ante mi encanto- mis lágrimas seguían bañando mis mejillas entonces el me engaña hace mucho con ella- y él día de tu aniversario- da un suspiro- ese día el volvió a mi cama, ¿o esperaste mucho cierto?. -Maldita zorra..- dije en medio de mi llanto- ¡lárgate de aquí!, déjame sola, ¡Largo!- ella salió sola pero iba riendo como una loca, ¿por que me odia tanto?, me pregunto. Desde ese día empezaron sus humillaciones cada vez que podía me restregaba en la cara lo feliz que él la hacía, hacia pasaron los meses ella alagando de lo que tenía con él, estúpida quería decirle que yo era la esposa y ella solo la amante, pero ella es la que estaba ocupando mi lugar, Pietro me golpeaba constantemente, tanto que un día no pude ocultarlo con maquillaje, una compañera de la cafetería se dio cuenta, pregunto que había pasado quien había hecho esto, le dije que había caído y me había golpeado fuerte, no le convenció mi argumento, poco a poco mis energías fueron desvaneciendo ya no quería salir a la calle, sentía que ya no podía con mi vida, dejé mi trabajo cosa que a él no le gustó, lo que me hizo ganarme unos cuantos golpes, el hombre que yo amaba no era este, si tenía su rostro, pero por dentro estaba podrido, no tenía sentimientos me preguntaba, ¿cuando el se convirtió en este monstruo?, ¿cuando está casa se convirtió en mi infierno?. Deje de salir de casa Chiara llamaba constantemente para que nos viéramos, me preguntaba si estaba bien, le decía que si, pero no se convencía había veces en que venía a casa y tocaba la puerta hasta cansarse me llamaba y le decía que no me encontraba que había salido con Pietro, siempre tenia una excusa para inventarle. Ya tenia dos años y diez meses de estar casada con Pietro, estaba tan cansada de esto, que una idea vino a mi mente yo solo quería salir y relajarme un poco, me pare de la cama en la que estaba contemplando mi desgracia y busque el vestido que mejor se amoldara a mi cuerpo, me maquille lo mejor que pude, arregle mi cabello, hice cosas que no hacía hace mucho tiempo, el vestido era color verde esmeralda de tirantes finos espalda descubierta me llegaba a media pierna, no solía vestirme así tenía este vestido por que era un regalo que Chiara me dio, hice ondas a mi cabello, me maquille sencillo pero sexy, tome unas zapatillas y me las puse y lleve mis tacones en mis manos iba a salir a escondidas. Salí de la casa sigilosamente y tome un taxi, tenia un dinero guardado del cual Pietro no sabia, en el taxi cambie mis zapatillas por los tacones que llevaba en mi mano, llegué a una de las mejores discotecas de aquí, quería beber y no quería que algún ebrio loco se aprovechará de mi por eso busque una de las mejores, al entrar la música se escuchaba a todo volumen el lugar estaba lleno de chicos y chicas bailando, bebiendo disfrutando, y yo venía a olvidar mi vida. Me acerque a la barra y pedí un cóctel con alcohol, comenze a observar a mi alrededor, tomé mi cóctel de un solo trago, y pedí otro estaba dispuesta a olvidar mi miserable vida aunque sea por un momento con alcohol, de repente me siento observada pero no le tomo importancia, estoy aquí para relajarme, vuelvo a tomar lo que resta de mi cóctel de un trago, cuando siento a un hombre cerca de mi en la barra, el pide un whisky, yo pido otro cóctel noto que el me observa con curiosidad, le entregan su bebida a él y a mi, el sigue observándome así que levanto mi bebida y le digo- Salud- el hace lo mismo y sonríe, ¡wow! que sonrisa más hermosa pienso, tomo mi cóctel de un solo trago de nuevo, cierro mis ojos un momento y vuelvo a abrirlos, él me sigue observando sonriente. - Si sigues así te vas a emborrachas más pronto de lo que crees- menciona cerca de mi oido, ya que debido al ruido de la música no podría escucharlo, teniéndolo más de cerca observo detenidamente mente su rostro, sus ojos son azules, un azul como el cielo, quiero perderme en sus ojos, sus labios rosados ni gruesos ni delgados perfectos- pienso, su barba incipiente, esa sonrisa sexy que me da, es un hombre muy atractivo y guapo. - Eso es lo que busco- dije después de haberlo observado. - ¿Por que una mujer tan linda como tú quiere emborracharse?- pregunta con curiosidad. - Para olvidar - respondo rápidamente, estamos cara a cara hablando, por eso podemos escuchar fácilmente lo que decimos. - ¿Que es lo que quieres olvidar? ¿Mal de amores?- parece que tiene muchas preguntas. - Como que eres muy curioso ¿verdad?- menciono irritada. - Tranquila trato, solo trato de evitar que sigas bebiendo así, y parece que esta funcionando, no as pedido otro trago- menciona sonriendo de lado, inconscientemente sonrió tambien- Que hermosa te ves sonriendo- dijo, borre mi sonrisa inmediatamente- ¿Quieres bailar?. -No te conozco, suficiente tengo con haber hablado contigo- dije en tono serio, no vine a hacer amistades solo olvidar. - Pero puedes conocerme, mucho mejor- dijo sonriendo coqueto e ignorando lo que dije sobre haber hablado con él. - Si te digo que no, seguirás insistiendo y no te rendiras ¿cierto?- dije. - Lo ves ya me conoces un poco, sabes que no me rendiré- su sonrisa se ensancha. - Idiota- menciono- esta bien bailare contigo, solo por que quiero disfrutar esta noche- menciono en tono triste, el extiende su mano y yo la tomo, me guía a la pista y comienzo a bailar, junto a él. Él enrrolla sus manos en mi cintura y me acerca a su cuerpo, su mirada me atrae mucho, me concentro en sus ojos, lo observo fijamente, veo en ellos deseo, y también un brillo especial, un brillo que yo no veo en el espejo mis ojos se ven vacíos y tristes aunque yo sonrió, me siento cómoda con él paso mis manos sobre sus brazos se sienten duros, parece que esconde más que un buen cuerpo bajo esa ropa, quisiera verlo sin camisa para saber si lo que pienso es real- Gianna deja de pensar eso- me regaño mentalmente, el sonríe acerca su rostro al mío y dice en mi oido- deja de comerme con la mirada, por que yo si te comeré, pero de otra forma no solo con la mirada- ante sus palabras, siento un escalofrío recorrer mi cuerpo, su toque en mi cintura se siente electrizante, no dejo de ver sus ojos, no puedo pensar nada más que yo en sus brazos, que estoy pensando yo no soy como Pietro no soy así, pero estoy deseando a este hombre, deseo sentirme querida en sus brazos el me desea, lo puedo ver, no se si el alcohol que e bebido pero me armo de valor acaricio su mejilla el me sonríe, me pongo de puntillas, aun con tacones es más alto que yo, paso mis brazos por su cuello lo atraigo a mi y lo beso, al sentir sus labios sobre los míos, mi corazón latió desbocado sentí tocar las estrellas, sus labios son tan suaves y se entienden perfectamente con los míos.......
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