Miré atentamente cada grupo, descartando los que ya había rechazado, trataba de encontrar uno que se ajustara a lo que sabía que le gustaría. —¿Este? —pregunté con timidez, señalando tres colores de diferentes propuestas —Ese es mi favorito —dijo la diseñadora— no creí que a alguien le gustara, por eso no lo añadí a la lista. —Kaiser —dijo Murad colocando una mano sobre mi hombro— creo que eres la indicada para esto. —Me halagas, pero no sé nada sobre diseño. —No te preocupes —dijo la Adeline— deja que yo te muestre las opciones y tú eliges. —¡Ustedes! —exclamó Murad al resto de los chicos— me hacen el favor de desalojar todo esto, el camión vendrá a recogerlo y no quiero retrasos, colaboren. —Lo pesado para nosotros —se quejó Tom— no es justo. —Menos quejas y más acción —vociferó

