Narra Daniel.
Estar con Adam fue interesante y de cierta forma sí me ayudó a ver el invernadero de diferente manera, sin pensar en Dereck, no se me olvidaba por completo pero por lo menos ya tenía otros recuerdos allí y con la pulsera aún más, con él se me olvidaban los malos recuerdos o al menos por un rato, no pude dejar de admirar la pulsera en cuanto llegué a la habitación, era muy especial.
Y a la mañana siguiente también, siempre que pensaba en Dereck volvía a ver la pulsera y eso me ayudaba.
-¿Y eso?- Me preguntó Laila en una clase.
-Shh, no es nada importante-
-¿Podrías prestarmela?- Dijo acercando su brazo pero rápidamente lo quite, no sabía porqué, solo no quería quitármela.
-Perdón, es solo que no puedo quitármela-
-¿No puedes o no quieres?- En cualquier momento el profesor nos escucharía.
-Señorita Laila, por una vez podría poner atención a la clase por favor-
-Claro, perdón continúe-
Al menos me salvé de contestar, pensé.
-De esta no te salvas Daniel- me susurró, tal vez me apresuré a pensar que me había salvado.
Las primeras clases del día terminaron y Laila no dejaba de molestarme, no hasta que nos fuimos a sentar con los demás.
-Laila, por favor, te contaré más tarde pero por favor no digas nada frente a ellos- le susurré antes de sentarnos.
Estábamos comiendo cuando Andrea habló.
-Que linda pulsera Daniel- me dijo sonriendo ¿Qué acaso las chicas siempre eran tan observadoras?
-Gracias- Dije sin tomarle importancia.
-Es cierto, jamás la había visto- le siguió Hannah y Laila solo tenía una inmensa sonrisa burlona en su rostro.
-¿Te la regalaron?- Preguntó Andrea.
-Uhh, Daniel tiene un amor secreto- Habló Mike.
-No, no es nada de eso- Respondí tratando de no perder la paciencia.
-¿Entonces?- Preguntó esta vez Daren, me sentía en un interrogatorio.
-No importa quién me la dio, es un regalo y eso se agradece, es todo y ni se les ocurra leerme la mente Mike- Esta vez hablé un poco más fuerte.
-De acuerdo, cálmate, pero no necesito leerte la mente para saber que fue alguien que te estima mucho-
-¿Por qué lo dices?-
-Bueno, ese diamante es de una planta muy especial y difícil de conseguir, supongo que la escuela las tiene pero no siempre brota diamantes, solo algunas hadas los pueden obtener, las que lo hagan sin fines de lucro por así decirlo y si te la regalo debes ser especial para esa persona porque no podrá sacar otro diamante en los próximos diez años-
-¡¿Qué?! ¿Y tú como sabes eso? Leí el libro de de las plantas mágicas y no venía nada de eso-
-Bueno, leíste el libro básico y resumido, pero existe uno específico de esa planta-
-No sabía que te gustará tanto estudiar- Le dijo Andrea.
-Solo fue porque me dio curiosidad que una profesora le tuviera tantos cuidados a una cuando estuvimos en su clase, así que le pregunté qué planta era y fui a investigar-
-¿Cómo se llama ese libro?- Le pregunté.
-¿Acaso no confías en mí?-
-No-
-Auch-
-Vamos Daniel, todos quieren tenerte, como ese chico dijo, por ahora eres el más codiciado y todos quieren impresionarte- Me dijo Daren.
-Eso no es cierto- En ese momento me levante y unas chicas empezaron a acercarse y empezaban a cuchichear, una de ellas se me acercó, tenía el cabello n***o y muy largo.
-¿Daniel?-
-¿Sí?- Pregunté alzando una ceja.
-Amm sabes que el baile de bienvenida se acerca y…- Es enserio, pensé. Los demás solo tenían sonrisas burlonas.
-¿Quieres ir al baile conmigo?-
-Es muy linda tú oferta, lo pensaré gracias… - tampoco era un monstruo para rechazarla de manera cruel.
-Eva- Dijo indicándome su nombre.
-Gracias Eva-
-Bueno, nos vemos- Dijo muy feliz y en cuanto se fue todos se comenzaron a reír.
-Carajo- Dije tomando mi mochila, apunto de irme.
-¡Entre más las rechaces más interesante serás para ellas!- Me gritó Mike.
Preferí irme para llegar temprano a las clases faltantes, no sin antes ver que a aquella chica se le había caído el agua de su botella encima, fue algo extraño, pero no le tomé importancia.
Por suerte las clases pasaron rápido y pude irme a mi habitación, no tenía demasiada hambre y prefería estar solo un rato, los chicos probablemente comerían en la cafetería y luego saldrían por ahí con sus parejas.
Poco a poco me fui calmando, recibí algunos mensajes de Adam tan lindos como siempre, todo estaba entre comillas bien.
-¿Daniel podemos hablar?- recibí un mensaje de Hannah, al menos ya se me había pasado el enojo.
-¿De qué quieres hablar?-
-¿Podemos o no?-
-Está bien… Estoy en los dormitorios-
-Gracias, aunque Laila también quiere ir-
-No hay problema- De cualquier forma sabía que no me salvaría de esa plática.
Las chicas no tardaron mucho en llegar y al menos trajeron comida.
-¿Y bien?- Comenzó Laila después de terminarnos la Pizza.
-¿Qué quieren saber?- Pregunté ya harto de este asunto, era mejor hablar ahora.
-Esa pulsera… ¿Te la dio Adam?- Preguntó Laila.
-Sí- Respondí y gritaron como locas por un minuto.
-¿O sea que ya se te declaró?- se emocionó Hannah.
-¿Qué? No, ya les dije que solo quiere ser mi amigo-
-Eso solo lo crees tú, es más que obvio que le gustas.- Me dijo Laila.
-¿O sea que no tuvieron una cita?- la interrumpió Hannah.
-No, solo me pidió ayuda para plantar esas flores raras-
-Y… ¿Qué más hicieron?- No creí que fueran tan hostigantes.
-Okey ya, ustedes rebasan el límite, mejor díganme qué les hicieron a sus novios para poder venir a hablar conmigo-
-Oye su mundo no solo se centra en nosotras, también tienen otras cosas que hacer-
-¿Así? ¿Cómo qué?-
-Evan tiene que calificar tareas- Me dijo Laila.
-Daren fue a estudiar- Me dijo esta vez Hannah.
-¿Intencionalmente?-
-Bueno ya, quizo entrenar solo para podernos ganar en una pelea o por lo menos entrar en la de este año-
-Eso tiene más sentido-
-Bueno pero no nos cambies el tema, cuéntanos cómo estuvo su cita- Dijo Laila impaciente como siempre.
-Que no era una cita-
-Bueno ya, como sea, cuéntanos- Dijo emocionada Hannah.
Enserio qué estás chicas están impacientes, pensé.
Les conté lo sucedido de manera resumida, porque quería terminar esa plática lo antes posible.
-Que lindo- me dijo Hannah.
-Sabes Daniel, eso suena a una cita- Me dijo Laila.
-Que no era una cita ¿Cuántas veces tengo que repetirlo?-
-Vamos Daniel, te hizo una pulsera con un diamante qué no puede obtener de nuevo hasta dentro de diez años y te toco una canción con la lluvia para que no te diera miedo, perdón pero eso es super romántico- Le siguió el juego Hannah.
-No, estoy seguro de que ni siquiera sabía que no podría tocar otra piedra en una década-
-Aún si no supiera te la daría de igual manera, además dices que le encantan las plantas así que debió saberlo-
-En verdad lo dudo-
-Bien ¿Cuánto quieres apostar?-
-No soy muy bueno con las apuestas-
-Ves, tenemos razón-
-No lo creo-
-Pues hay que quitarnos de dudas y pregúntale- Dijo Laila tratando de quitarme mi celular.
-No, ya basta, le preguntaré pero no ahora-
-¿Lo prometes?- Era obvio que le iba a preguntar, yo tampoco quería quedarme con la duda de si sabía o no y si era así muy probablemente se la regresaría.
-Obviamente y si no lo sabía se la regresaré-
-Mmm no creo que sea buena idea- me dijo Laila.
-¿Por qué?-
-Porque te la dio con mucho amor-
-Que no es amor-
-Bueno ya, si tu quieres creer eso está bien, pero haberte citado en el invernadero fue muy bonito- me dijo esta vez Hannah, definitivamente le había afectado el amor de Daren.
-No me gusta ese lugar, bueno al menos no me gustaba hasta que Adam me llevó-
-¿Y dices que no es un chico especial?-
-Adam es un chico especial, pero por el momento no estoy buscando nada y él tampoco me ha dicho algo- las chicas no dijeron nada pero con sus miradas bastaba para saber lo que pensaban, tal vez sí le gustaba a Adam o tal vez no, quien sabe, pero por el momento no quería pensar en eso.
-¿Y bien? ¿Entonces porqué no te gusta el invernadero?-
-Mmm, yo… -
-Nada Daniel, tú dijiste que podíamos preguntar- No creo que hubiera probabilidad de escapar de cualquier manera.
-Bien… - Dije no muy convencido.
Inició del flashback.
Dereck y yo empezámos a tener "algo" después de ese beso, siempre que podía me mandaba un mensaje para decirme que nos viéramos en el invernadero, no sé porqué exactamente pero siempre hacía lo que él decía, yo nunca lo citaba en algún lado por temor a que me dijera que no o se molestara, era un completo idiota y lo peor es que no podía decirle a nadie de mis sentimientos porque no sabían que yo era gay, además de que ninguno de mis amigos lo quería, solo Hannah pero yo no podía hablarle de él por lo de haberla invitado al baile, tal vez si le decía a ella me pediría alejarme de él porque no era una buena persona, pero yo no quería hacerlo, ojalá lo hubiera hecho, me culpo sin cesar por lo sucedido.
-Hola- Dijo Dereck atrayéndome para besarlo, no supe porque pero Dereck nunca fue tierno con un beso, siempre fue un tanto salvaje.
-¿Cómo estás lindo?- Dijo al separarnos.
-Mmm bien… ¿Y tú amor?-
-Supongo que bien, además, con estos momentos y tus clases particulares he podido subir más mis notas-
-Me alegra escucharlo- Dije con algo de tristeza.
-¿Qué pasa?- me preguntó.
-No es nada…-
-Daniel, sé cuando me estás mintiendo-
-Es que… Quisiera poder salir de aquí y ser una pareja normal- Dije y él se alejó un poco.
-Creí que no querías decirle a tus "amigos"-
-Bueno, sí sería muy difícil, pero ya llevamos algo de tiempo juntos y así Daren ya no se preocuparía de que le coquetees a Hannah-
-¿O sea que esto lo haces por él?-
-Bueno, en parte sí, pero también lo hago por Hannah y por nosotros- Dije tomándolo de la mano.
-Daniel creo que deberías pensar en tí, si tú no quieres hacerlo está bien, igual sabes que yo no tengo prisa-
-Pero… Si tal vez tú dijeras que tienes pareja o algo así…-
-Si hago eso sabes que no tardarían mucho en descubrirnos, muchas chicas me persiguen y lo sabes-
-¿Pero por qué tienes que coquetear con Hannah? O con cualquier otra, es decir, no me parece correcto qué utilices a otras personas-
-¿Entonces yo tengo la culpa de que tú estés así?-
-No dije eso…-
-Sabes Daniel, aquí el culpable eres tú, tú también no quieres que tus amigos lo sepan porque tienes miedo al qué dirán, sabes que esto no es fácil y tú solo piensas en tus amigos- En ese momento pensé que él tenía razón, qué todo era mi culpa. Medite un poco sus palabras. -Daniel… - Dijo suavemente esta vez.
-Tienes razón, perdóname-
-Lo siento pequeño- Dijo acariciando mi mejilla.
-No, es la verdad, gracias por ser sincero conmigo-
-Sabes, todos tenemos miedo a revelarlo, yo también-
-Pero podríamos ser amigos ante los demás-
-No, porque me darían mil ganas de besarte- A veces pienso cómo pude ser tan idiota y no darme cuenta de sus excusas o tal vez sí lo hacía pero no quería aceptarlo.
Después de platicar sobre eso me besó de nuevo.
-Perdón, es todo el tiempo que te puedo dar, nos vemos lindo- Dijo limpiándose las comisuras de los labios antes de salir.
-Adiós amor- dije antes de que saliera.
Después de esa plática ya no quise comentar nada de ese tema, eso hacía qué tuviéramos peleas y no me gustaba eso, era mi primer amor y yo lo echaría a perder, eso era lo que pensaba.
Pero no todo siempre fue malo, había algunos días en los que de verdad sentí que me quería y que además yo sentía que él lo demostraba.
-Adivina quién soy- Dijo Dereck cubriéndome los ojos.
-No lo sé, tal vez mi guapísimo novio a quien veo aquí siempre-
-Sabes, acabas de arruinar tú sorpresa por ser sarcástico- Dijo entre risas, le quité las manos de mis ojos y volteé a verlo.
-No… Espera ¿Qué es?- Dije emocionado y traté de quitarle la bolsa que tenía, pero claramente fracasé en el intento.
-Tal vez si me besas te perdone- le di un pequeño beso de pico. -Mmm lo estoy considerando- Esta vez le di uno más largo. -Otro y ya- Lo hice, aunque esta vez el beso subió un poco más de nivel ya que sabía que así era como le gustaban, me tomó de la cintura atrayéndome. -Está bien, tú ganas, pero solo por ese beso- Yo solo sonreí emocionado y satisfecho.
-Ten- Dijo entregándome una bolsa de regalo, la abrí con rapidez pero no entendí de qué se trataba. -¿Qué es esto?- Dije sacándolo.
-Eso, mi querido Daniel es una caja-
-De eso me doy cuenta, pero es ¿Musical?-
-Vamos Daniel, este es un lugar mágico, no solo podría ser una caja musical, o sea sí en parte es musical pero no solo eso-
-¿En parte?-
-Ábrela y averígualo tú mismo- Y así lo hice, sonó una bonita melodía, pero en cuanto comenzó empezaron a salir varias mariposas qué parecían ser hologramas, eran tan brillantes y azules, un brillo en verdad único y su aleteo era muy tranquilizante, no iban demasiado lento, pero tampoco demasiado rápido, algo muy hermoso en verdad.
-Son muy hermosas Dereck, en verdad muchas gracias- Dije aún sorprendido admirando las mariposas -Un regalo hermoso igual que tú- completé la frase.
-Eres muy guapo Daniel, creí que necesitarías algo tan lindo como tú, así que cuando quieras verme o pienses en mí deberías utilizarla, te ayudará, no te lo digo muy seguido pero de verdad eres importante para mí- Esas palabras eran una completa mentira.
-Lo haré, gracias amor- Dije muy emocionado, y bueno, nos besamos nuevamente.
Fin del flashback.
-Dime por favor que tiraste esa caja-me dijo Laila.
-Me dolió mucho pero lo hice, de echo, lo hice un día antes de ir con ustedes en vacaciones, era un buen momento para cambios- Dije algo triste, en verdad amaba esa caja, tanto como amaba a Dereck.
-¿Cómo fue que los chicos no supieron de la existencia de esa caja?-
-Bueno, yo la escondí bien, además no es como que ellos busquen entre mis cosas ni yo en las suyas y además, tenían varias cosas en qué pensar en ese entonces-
-¿Tú que opinas Hannah?- Le preguntó Laila.
-Oh si, perdón- Dijo saliendo de su trance. -Es solo que me dio curiosidad algo-
-¿Puedo saber qué?- Le pregunté.
-Bueno… Es que dices que las mariposas eran azules- dijo y asentí -Y las flores que salieron cuando sembraron esa planta Adam y tú, además de el color de las gotas al caer, fueron moradas y rosas- Dijo y volví a asentir, no entendía a qué quería llegar. -¿No se te hace algo raro?- La miré completamente confundido.
-¡Ohh! ¡Ya entendí!- dijo Laila emocionada y Hannah asintió animada.
-¿Me pueden explicar qué pasa?- Pregunté ya harto.
-¿Que acaso no recuerdas los colores de cada don?- Me preguntó Hannah.
-Bueno, tiene sentido que nuestra magia se manifieste en esos colores, ya lo habíamos visto, Dereck hizo la caja y las mariposas eran azules, yo ayudé a Adam y salieron de nuestros colores, no le veo lo importante-
-Bueno, no me creas mucho, pero creo haber leído algo de eso, la magia puede dividirse en dos colores o juntarse con la de otro si esa persona está enamorada o piensa mucho en un hada con otro tipo de don, eso es otro factor después de haber obtenido el diamante-
-Creo que te inventas cosas-
-Tal vez, de cualquier forma averígualo preguntando a un profesor o en un libro de la biblioteca-
-Lo haré porque si eso es cierto entonces tiene sentido que las mariposas de Dereck hayan sido azules, ya que nunca le interesé- recibí un buen zape de Laila.
-Idiota, no nos referíamos al estúpido de Dereck- me sobe intentando entender lo que dijo Laila.
-No tendría sentido lo otro, porque si fuera Adam, entonces él…- Y entonces sentí como si me hubieran echado un balde de agua helada.
-¡Está enamorado de tí!- Dijo Hannah emocionada.
-No, no creo- Eso no estaba bien.
-Entonces averigua y quítate de dudas- Sí eso era cierto Hannah tenía razón, porque el que utilizó magia para hacer la planta crecer fue él, al igual que la música de lluvia, esto era grave.
-¿Daniel?- Dijo Hannah esta vez para hacerme salir de mi trance.
-Sí, perdón, lo averiguaré no te preocupes-
-Bueno, mientras tanto ¿Ya has decidido con quién ir al baile?-
-Con nadie, ya veré cómo zafarme de ese baile, tal vez le diga a él profesor Erick, ya que según yo Evan no puede dar permisos ¿Verdad?- Le pregunté a Laila.
-No, no puede por ser solo suplente, si no créeme que no iríamos.-
-Está bien, solo espero poder convencer al profesor Erick, él es más seguro que me dé el permiso, también la profesora Emilie, pero ya la consideraré mi segunda opción-
-Como quieras- Dijo Laila.
-Bueno Daniel, gracias por esta segunda parte- Me dijo Hanny.