Lorenzo sonrió y negó con su cabeza, dio la espalda y siguió caminando. Celeste entró a la casa, tomó la bandeja con la comida y fue a la habitación de Liam. Durante todo el día Liam pidió que lo sacaran al balcón, él amaba pasar tiempo al aire libre y ver los hermosos jardines. Celeste se mantuvo con él acompañándolo y también observaba mucho movimiento en la entrada del Cubo y en la parte de Baltazar, autos y motocicletas entraban y salían, los hombres de Baltazar se desplegaron por toda la propiedad y esto causó algunas interrogantes. Ella miró a Martha, pero esta le dijo. —No sé lo que está pasando, sin embargo, pueden ser problemas. —¿Corremos peligro aquí verdad? —Pues creo que estar cerca de un mafioso siempre será peligroso. Después de un rato se calmó todo. Mientras tanto Bal

