❝¿CULPA?.❞
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-Petrificaron a tu fan -dijo Cygnus llevándose una tostada a la boca.
-¿Que fan?
-Ese nenito que les saca fotos a ti y a tu hermano.
-¿Colin, el de Gryffindor?
-El mismo, por lo que escuche salio a la noche para llevarle algo a tu hermano a la enfermeria.
Hydra hizo una mueca.
-No veo la hora de que le toque a esa sangre sucia amiga de San Potter.
-¿Quien? ¿Hermione? -preguntó la pelirroja nerviosa.
-¿Que te pasa? ¿Estas en Slytherin, no? Tenes que estar de acuerdo con nosotros.
-Por si no te acordas, soy mestiza. Y no tengo que estar de acuerdo con todo. Puedo pensar sola, gracias.
-¿Algún problema? -preguntó Snape quien pasaba cerca de ellos para ir a la mesa de los profesores.
-Ninguno profesor -respondieron los tres al mismo tiempo.
-Tenemos que averiguar quien es el heredero de Slytherin y ayudarlo -dijo Draco cuando Snape ya se habia ido.
Cygnus rodo los ojos.
-Estas completamente loco -dijo Hydra sintiendose mal.
Todo absolutamente era su culpa, pero no sabia que hacer ¿Seguir con Tom o tirar el diario al fondo del lago n***o?
-No, pensalo pelirroja. Hogwarts sin sangres sucias. Eso en mi mente se ve genial.
. . .
Durante la segunda semana de diciembre, el profesor Snape pasó,
como de costumbre, a recoger los nombres de los que se quedarían en el colegio en Navidades.
Draco, sus guardaespaldas, Cygnus y Hydra fueron unos de los primeros en firmar.
Las clases de Pociones se impartían en una de las mazmorras más
espaciosas. Aquella tarde de jueves, la clase se desarrollaba como siempre.
Veinte calderos humeaban entre los pupitres de madera, en los que
descansaban balanzas de latón y jarras con los ingredientes.
Hoy les tocaba hacer una pócima infladora y Hydra ya habia releído la receta más de lo que podia contar. Pociones era su clase favorita.
Mientras el profesor Snape rondaba por entre los fuegos, haciendo comentarios envenenados sobre el trabajo de los de Gryffindor, Hydra revisaba que todo estuviera bien.
Echa 2 cucharadas de ortigas secas
en el mortero ✓
Echa 3 ojos de pez globo en el
mortero ✓
Machácalos hasta conseguir un polvo no muy fino ✓
Echa 2 porciones de la mezcla machacada al caldero ✓
Caliéntalo hasta alcanzar una temperatura media durante 20 segundos ✓
Agita la varita cuando hayas completado todos los pasos ✓
Déjala en el fuego y vuelve en 60 minutos ✓
Echa un bazo de murciélago al
caldero ✓
Remuévelo 4 veces, en el sentido contrario a las agujas del reloj ✓
Caliéntalo a fuego lento durante 30 segundos
Agita la varita para acabar
la poción
Snape rondaba por entre los fuegos, haciendo comentarios envenenados sobre el trabajo de los de Gryffindor, mientras los de Slytherin se reían a cada crítica.
Mientras espera que la pocion se calentara, la pelirroja aprovecho para hacerles algunas preguntas a su profesor.
Cuando Snape estaba por contestarle algo aterrizó dentro del caldero de Goyle.
La poción de Goyle estalló, rociando a toda la clase. Los alumnos chillaban
cuando los alcanzaba la pócima infladora.
A Malfoy le salpicó en toda la cara, y
la nariz se le empezó a hinchar como un balón; Goyle andaba a ciegas
tapándose los ojos con las manos, que se le pusieron del tamaño de platos soperos, mientras Snape trataba de restablecer la calma y de entender qué había sucedido.
Hydra se habia salvado gracias a Cygnus quien la habia empujado al suelo para que a ninguno de los dos le llegara a tocar algo de la poción.
-¡Silencio! ¡SILENCIO! -gritaba Snape- Los que hayan sido salpicados por la poción, que vengan aquí para ser curados. Y cuando averigüe quién ha
hecho esto...
Casi la mitad de la clase se apiñaba en torno a la mesa de Snape, unos quejándose de sus brazos del tamaño de grandes garrotes, y otros sin poder hablar debido a la hinchazón de sus labios.
Cuando todo el mundo se hubo tomado un trago de antídoto y las diversas hinchazones remitieron, Snape se fue hasta el caldero de Goyle y extrajo los restos negros y retorcidos de una bengala. Se produjo un silencio repentino.
-Si averiguo quién ha arrojado esto -susurró Snape- me aseguraré de
que lo expulsen.
-Estoy seguro que fue tu hermano -dijo Cygnus en un susurro.
-¿Que? -preguntó Hydra tratando de meter un poco de su poción en un frasco, ella queria cumplir con la tarea.
-Si, fue él. Mira su cara. No sabe disimular.
Hydra termino con el frasco y movio su cabeza disimuladamente para ver a su hermano, Harry se sentaba en unos de los ultimos asientos.
Definitivamente Cygnus tenia razón, la cara de Harry lo vendia.