Cierro los ojos durante unos segundos y suelto un largo suspiro intentando no perder la calma. Al abrir la puerta y encontrarla del otro lado, sus ojos me examinan de pies a cabeza y contemplo el bonito vestido veraniego azul que estaba usando provocando que resaltara los enormes ojos azules, esta vez no llevaba maquillaje. También traía el cabello suelto y húmedo. — Hola— esboza una sonrisa y asiento para hacerme a un lado y dejarla pasar. Ella se adentra y se queda contemplando la casa, tal vez viendo que estaba más remodelada que la última vez que había estado aquí. — Hola— cierro la puerta y rasco la zona trasera de mi cabeza, incómodo. Doy unas zancadas hasta llegar al sofá y tomar mi móvil para decirle a Aaron que por favor se apresurara, aunque estaba más que seguro que ni siquier

