Caio Reis —¿Dónde está? Consulté mientras caminaba de prisa hacia Andrade, él detuvo mi andar cuando vio que quise pasarlo para seguir mi camino a quien sabe dónde, porque realmente no se veía nada más que arboles aquí, estábamos en un terreno lleno de árboles. —Aún no ha salido, no podíamos entrar ya que arriesgamos nuestra identidad — habló Samuel Apreté mi mandíbula y ojos al sentirme enojado y no poder decir nada, pues ellos estaban en lo correcto, como agentes no podíamos meternos en un asunto personal, así estuviésemos infiltrados y era eso lo que odiaba de este maldito trabajo. —¿Hace cuanto llegaron? — consultó Ciro Quien por más que no lo demostrase, estaba igual de preocupado que yo. —Ellos quizás hace unos treinta minutos y nosotros hace quince — contestó Andrade

