Episodio 5

934 Words
William Me levanto a la misma ahora como siempre además tengo que saber cómo ella está digo como debe estar confundida, así que salgo para ir a su habitación, pero antes de eso me doy un baño rápido me pongo algo cómodo y al salir de mi habitación me encuentro con mi nana. - Buenos días, nana - Buenos días, cariño - ¿Qué sepas ya se levantó? - cuestione - Si ya le di una ropa para que se cambiara - Está bien y por favor que el desayuno esté listo cuando ella baje - informe y ella nada más asintió y bajo a la planta baja y yo entre a la habitación así que se está baño ok la puedo esperar aquí Me senté en la cama realmente olía a ella no sé por qué con ella me siento tranquilo. Sé que ella debe pensar que soy un demonio lo soy, sin embargo, mi vida nunca fue así me metieron a esto sin saber si realmente quería esto... No sé cuánto llevo pensando que la veo salir a ella con un pantalón n***o pegado con un top azul cielo y voy subiendo los ojos encontrarme con los ojos azules de ella - Ya dejaste de mirarme - me pregunta con la ceja alza bueno por lo menos no me tiene miedo, pero tiene agallas para decirme las cosas en la cara - No sé qué hablas – mentí - Si aja que haces aquí - pregunto - Primero que nada, esta es mi casa y yo puedo estar donde se me pegué la gana ¿está claro? - dije y no me di de cuenta que ya estaba al frente de ella - Yo...- - Eso, pene ahora te espero en el comedor – comente saliendo de su habitación antes que pasara otra cosa respirar porque sé que ella no es fácil bueno llego alguien que te ponga en tu sitio no es hora que me vengas a dar cabeza de idiota - Señor a desayuno está servido- dijo una de las sirvientas de mi casa y unas de las chicas que me había tirado bueno la mayoría del personal a claro solo mujeres. - Por su puesto- comenté no dándole importancia a ella, pero antes que bajara por las escaleras ella me detuvo - Ya no me buscas - Sabes bien que lo de nosotros es nada es más follar y ya lo he hecho bastante contigo y ya me cansé eso lo que querías escuchar- y vio que está a punto de llorar iba a decir algo, sin embargo, esa voz si me detuvo - ¿Por qué lloras? Si sabes que todos ellos son iguales sabes bien que si te metes con ellos vas a terminar así cariño y espero no meterme en un problema con usted señor por darle el consejo a la chica – realmente esta chica me sorprende demasiados - No, ahora vamos Dayana – dije para cogerla de la mano y bajar al comedor - Mis niños ya el desayuno está servido siéntense – dijo mi nana ella es la única que no me ha traicionado igual que Owen ese el mi primo de confianza y Leví en los únicos. Veo como Dayana se sienta y ve el palto de comida y lo asimila - ¿por qué no comes? - pregunte viéndola, ya que ella miraba el plato raro - Ee- - Que dije que cuanto te hablo me contesta - Lo de Señor es que yo no como avena – Ahh eso es que no entiendo a las mujeres - Rosa - veo a mi nana que se aprese rápido a mi lado - Si Señor - traerme unas frutas para Dayana o no te gusta tampoco- cuestione - No eso está bien- dijo por lo bajo mientras bajaba la cabeza Eso me hizo sonreír - Pues traerme eso y jugo de naranja - algo más - No te puedes retirar- la vi salir quería hablarle, pero sé que estaba mal - Señor – entro Leví por mi puerta - ¿Qué paso Leví? - La Sra. Dunne está aquí - Que mierda hace está en mi casa miro a Dayana que está en lo suyo me imagino que no está pendiente o eso creo - Dile que me espere en mi oficina - Si señor - Debería ir a mi habitación, señor - No si quieres puedes ir al patio con seguridad porque ni creas que te vas a escapar está claro - Ella me miro mientras decía eso y en sus ojos veo dolor - Eso lo tengo muy claro señor - Que bien lo tengas claro porque yo me entere de que hiciste algo porque te las vas a ver demasiado de mal Dayana y mira que hablo en serio - Si – - Ahora, pues terminar de comer y después te puedes ir al patio trasero nada más y si te veo en otro lado vas a tener un problema más grande que el que no me obedezca – dije por último para salir para mi oficina y encontrarme con Paula la cual es mi puta preferida por decir asi - Hola, mi amor - ¿Qué haces aquí? - Pues no te podía visitar cariño - Sabes bien que no puedes venir a mi casa así porque si i espero que sea la última vez que lo hagas- - Claro amor, pero porque no te bajo el malhumor – y la veo montarse en sima de mi yo nada más espero que Dayana no se aparezca por aquí.
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