Mientras la chica iba al destino, Ashera oraba porque todo saliera bien. Sabía que estaba siendo egoísta al dejar que una persona inocente fuera a exponerse por ella, pero necesitaba intentarlo. Quería ser feliz y ver como los suyos estaban bien y felices, y eso no podrá lograrlo si deja que su verdugo la mate. Por lo que, sería esta vez egoísta para ser feliz, solo está vez. Por otra parte, la chica ya había llegado al lugar destino con el teléfono de Ashera. Por lo que, cuando llegó, su teléfono vibro exigiendo que bajara. “Déjame ver a mi familia. Así podremos hacer el intercambio” — escribe la chica. El señor Frank había sido claro. Debía hacer bien el trabajo o no aseguraría la ayuda a su familia. Por lo que, debía hacer las cosas bien. “Bajaré primero uno de los hombres, ya est

