–No puedo creer que estés aquí, de seguro es por tu egoísmo, como Louis fue despedido quieres aprovecharte de eso ¿no? Das asco– me dijo. –Ni por asomo, a diferencia de ti, yo si hago un buen trabajo y si tengo un título ¿Qué haces aquí? ¿No estabas estudiando enfermería? A no, espera, ni siquiera eso pudiste acabar– le dije viendo como su cara se ponía roja de la rabia que le daban mis palabras– como sea, aquí no creo que dures, el sueldo es bueno, tienes ciertos privilegios, pero Thomas no tolera las incompetencias, así que no durarás. –¿De qué vas? ¿Ahora porque ganas más dinero crees que tienes derecho a hablarme así? Déjame recordarte que sólo eres una escoria que nadie quiere, ni siquiera tu madre te quiso, por algo se suicidó– dijo riendo con crueldad– haznos el favor de seguir su

