Antes de que bajará mire a Salvador con incredulidad en mi rostro, no tenía idea de lo que estaba pasando y quería muchas respuestas, pero sobre todo, tenía ganas de volver el estómago, por las emociones encontradas que se precipitaron en mí hacía unos momentos. Salvador extendió su mano para ayudarme a bajar de la limusina y los flashes de las cámaras se situaron en nosotros, pasaba todo tan rápido que a mi cabeza le daba poco tiempo de procesar la información, solo atiné a sonreír mientras la mano de Salvador rodeaba mi cintura. Betty estaba en la entrada del recepción con un vestido n***o largo, le dediqué una mirada y de inmediato entregó las hojas que residían en sus manos a Julio que estaba detrás de ella, para ir en mi dirección, me disculpe con Salvador apuntando que necesitaba

