El resto del día había, en la oficina, había pasado considerablemente rápido, después de esa descarga de adrenalina, me concentré en la fiesta de aniversario de la empresa, revisando los pendientes, la lista de invitados y los pormenores que los asistentes, en remplazo de Betty, me habían acercado. Llegó el mensaje de Ademar en el cual me avisaba que había aterrizado bien y no pude no contestarle que estaba contenta de que estuviera bien y aunque sonaba muy cursi, no me detuve en decirle que lo extrañaría. Todavía tenía que ir a comprar mi vestido y no encontraba muchas ganas en mí para esa tarea. Pasaban de las 5 pm y resoplé por que seguramente Salvador estaba esperando afuera de la empresa, no había marcado, pero lo presentía, ahí estaba él. Acomodé los pendientes para el día siguient

