Sonrío mientras observo la pantalla de mi teléfono antes de apagarse, después de leer por milésima vez el mensaje de Marco. Tengo que admitir que ha tenido un gran cambio de actitud, tiene detalles muy tiernos, suele mandarme mensajes de buenas noches, no es que ya seamos un matrimonio, aún dormimos en habitaciones separadas, y nuestra relación es más como una amistad, es muy alentador, tal vez este año no lo pasemos tan mal. Ambos hacemos nuestro mejor esfuerzo por tener una mejor relación, incluso acepte acompañarlo mañana a la empresa, parecía bastante entusiasmado por mostrarme algo, aunque no quiso darme más detalles, la idea de regresar ahí, me revuelve el estómago, pero no pude negarme cuando me lo pidió, tenía esa linda sonrisa que hace imposible decir que no. Mis ánimos están p

