Salí del trabajo apenas con el ánimo suficiente como para seguir viva, no esperaba ver a Marco, no creí que tuviéramos nada de que hablar después de nuestro divorcio, pero ahí estaba pidiendo unos minutos de mi tiempo. Me lleve un gran susto al escuchar la covina de un auto muy cerca de mi, estaba tan perdida en mis pensamientos que no me percate de que el auto de Lily estaba muy cerca. — Por dios ¿me quieres matar de un susto? — Dije con la mano en el pecho. — No seas exagerada, sube. — ¿Que haces aquí? — Pregunte dentro del auto. — Vine por ti, vamos a salír. — No Lily, estoy muy cansada, pase todo el día de pie y ... — ¿Y? — Nada, solo estoy cansada. — No me hagas esto, no quiero ir sola — Hace un falso puchero. — Bien, pero mi cara amargada me acompañará toda la noche. — Qu

