Marco. Hoy por fin le retiran el yeso a Charlotte, me pone muy feliz, durante todo el mes quise llevarla a muchos lugares pero se negaba por no poder caminar, también queremos hacer nuestra fiesta de compromiso para anunciar nuestro próximo matrimonio, no puedo estar más feliz, bostezo mientras la observo vestirse, su libido ha estado por los cielos y no puedo quejarme, me encanta hacerla mía a casa momento aunque eso signifique dormir unas pocas horas cada día, ha ganado peso durante su recuperación, amo sus caderas más anchas, también sus pechos han crecido, aunque a ella le molesta yo estoy encantado. — ¿Necesitas ayuda? — Pregunto al verla pelear con su ropa. — No, si te acercas terminaremos teniendo sexo y quiero llegar puntual a la cita, me urge deshacerme de esto. — Señala el yes

