Marco No estoy seguro de a cuántas personas le he gritado desde que salí de casa de Charlotte, baje del avión, y subí al auto que me esperaba afuera del aeropuerto, ni siquiera permití que me ayudara con la maleta, lo que menos quería era tener personas a mi alrededor, el rechazo de Charlotte me estaba doliendo en el alma y no sabía cómo manejarlo. Fui directo a la casa a darme una ducha antes de ir a la empresa a resolver todo lo que deje pendiente por ir a buscar a Charlotte. — Marco, que gusto que estés de regreso ¿cómo te fue? tu padre ha estado llamando. — Saludo Zaira apenas me vio entrar a la casa. Es obvio que me fue mal estoy aquí sin ella. — Bien, Solo necesito una ducha y me voy a la empresa — Respondí sin ánimo. Lance la maleta a la cama y azote la puerta con furia. El a

