No se puede vivir con la culpa. Adhara quería nuevamente ver como se cogían a Jeyko mientras él se la cogía o a la inversa, pero eso sería de otra manera, ella estaba cumpliendo sus bajos deseos con Jeyko, porque ella sabía lo que Jeyko había hecho, más sin embargo quería que él lo confesara, y mientras tanto lo estaba atormentando con hacer que le cumpliera sus fantasías. Por su parte Jeyko estaba en la habitación sintiéndose culpable por lo cometido y estaba atravesando un tormento interno que no lo había dejado descansar, y aun con el pensamiento que tenía que cumplirle a Adhara sus caprichos por dos días mas, eso sin duda si era un martirio para él, pero veía más cerca el momento para poderse ir para siempre de la tierra de Corujo, donde solamente había logrado alcanzar a conoc

