Jeff chupó el coño de su hermana en su boca, tanto como pudo, su lengua lamiéndolo por todas partes. Ella retorcía su culo contra su cara, necesitando más. De repente, se detuvo. Sintió que le quedaban unos 20 o 30 minutos, quería intentar follársela. Se puso de pie detrás de la indefensa joven de 18 años. Ella sintió su dura polla anidada entre sus nalgas desnudas. Jeff agarró su duro pene y lentamente pasó la cabeza por la grieta de su culo, por su raja, donde empujó su clítoris. Ella saltó ligeramente, incapaz de recuperar el aliento. La punta de su pene penetró ligeramente la joven v****a de Amy mientras lo movía arriba y abajo por su raja. Sintió ganas de embestir su culo contra él y obligar al órgano desenfrenado de su hermano a golpearla. —Ponlo dentro— susurró ella. —¿En serio?—

