Hablamos, comimos y comimos, nos reímos hasta que me dolió la panza. Pero aun me preocupaba que Cain no respondiera la foto, mi inseguridad se hizo presente y comencé a pensar que estaba con alguien más y que se había olvidado de nosotros. La opresión en mi estómago fue tan grande que me fue inevitable no correr al baño y vomitar. Kira se preocupo y llamó a Autota de inmediato. Ahora estaba recostada tomando un té de manzanilla, huel3 delicioso y como siempre me pasa, luego de vomitar todo me siento mucho mejor. Aunque el malestar por la ausencia de Cain sigue. Mi celular suena ,veo la pantalla y obviamente es Cain, quien más me llamaría, estoy tentada de ignorarlo pero se que habría consecuencias. -¿Hola? - atendí entre molesta y entusiasmada, para que voy a mentir. - ¿Cómo estás? - se

