MATTHEW Estoy de pie frente al casillero, mi mochila a medio cerrar, mis manos temblando mientras intento guardar mis cuadernos. Las luces fluorescentes del pasillo parpadean sobre mí, y cada paso a mi alrededor suena más fuerte de lo que debería. Me siento expuesto, como si cada mirada me atravesara. —Mira nada más... —dice James, acercándose por mi izquierda, con esa sonrisa cruel que siempre precede a sus ataques—. ¿Qué? ¿Vas a llorar otra vez, nerd? No respondo. Solo quiero terminar de guardar mis cosas y salir de ahí. Quiero silencio. Invisibilidad. —Nunca entendí por qué Evi se acostó contigo —continúa, con un tono teatral, casi burlón—. ¿Fue algún experimento social? ¿Un acto de caridad? Porque, vamos, mírate. Me volteo apenas, lo justo para ver su rostro lleno de desprecio. Lo

