capítulo 2: Frente a Frente

1193 Words
Regrese a mi taller, tome el libro de bocetos, tratando de retomar mi diseño; pero no lograba sacar de mi mente la visita de la señora Montenegro. No comprendo cómo mi papá no me ha hablado nada de sus negocios o planes. - mi niña, su padre la espera en el despacho - voy Baje lentamente, con la cabeza revuelta, tratando de calmarme, porqué realmente estaba enojada, y me temía que me podría desquitar con quién no debía. - Puedo pasar papá - si adelante mi princesa " lo mire con enojo" - Me puedes explicar que está pasando. - Toma asiento para que conversemos tranquilamente. - creo que no puedo estar tranquila papá, imaginas la vergüenza que pase esta mañana al recibir la visita de la señora Montenegro - lo sé hija. Fue un error mío. Debí contarte los planes que tenía para tú futuro. - Mi futuro. Para ti es casarme y ya. mis proyectos, mi trabajo. - Hija, tú continuarás con tus proyectos, tu trabajo eso no va a cambiar. Pero estoy viejo y no quiero dejarte sola. Esta es mi razón por la cual me encargue de tú matrimonio y se muy bien que con Alejandro Montenegro serás muy Feliz. Es un muchacho correcto, trabajador. - Alejandro Montenegro - no es el tipo que trabaja en la ciudad del este. cómo pretendes que siga con mi vida si me tendré que mudar a otra ciudad. - Si, trabaja en ciudad del este, pero desde la próxima semana retomará la Gerencia de las oficinas de aquí. Así que no te mudaras de nuestra ciudad. - ahmm - papá porque no me preguntaste antes. - no creo que haya Sido necesario, es tu futuro. - si comprendo, pero no conozco a ese hombre - no se supone que uno se casa por amor. - lo conocerás. Mañana cenaremos en casa de los Montenegro. los presentaremos y se hará público su compromiso. - No ahí vuelta atrás parece. ya está todo listo. - si mi princesa. No te preocupes todo saldrá bien ____________. ~~~~ ___________ Ciudad del Este Cómo extrañaré está oficina, este silencioso lugar. No sé cuándo se me ocurrió la gran idea de aceptar los planes de estos hombres testarudo. Pero tengo que reconocer que me fascina está mujer. será un pecado desearla sin antes verla. El sonido de mi teléfono me saco de mi trance, mire la pantalla y era mamá. lo deje sonar. no quiero saber nada de los planes que están haciendo, se que iba a ver a Emma. " ring- rin" - - Dime Carla - señor su madre está al teléfono - de acuerdo, gracias " vieja inteligente" - Buenas tardes madre. a qué de debe tu llamada - por fin que te encuentro jovencito, porque no me contestabas el celular - No me di cuenta que me estabas llamando, disculpa - Digamos que te creo - vamos al grano madre - mañana tenemos la cena con tu prometida y futuro suegro. Espero que no se te haya olvidado. - no para nada mamá, si ya estaba por salir a casa, prefiero estar ahí para estar puntual - muy bien, te estaré esperando - ok Finalmente ya se acabó todo. - Carla, cancela todo lo que tenga planificado. - De acuerdo señor - iré a cenar dónde mis padres, no estaré disponible hasta el lunes por si preguntan por mi. - si señor, que tenga un buen viaje y aproveche a descansar - Gracias, ahh piensa en la oferta que te ofrecí en irte a mi nuevo despacho - Lo tengo presente. Jorge, mi chófer manejó pacíficamente por la carretera. es un viaje de dos Horas, podría haber ido en mi helicóptero, pero la verdad necesitaba tiempo. En lo más profundo de mi ser deseaba que no ocurriera nada. Que todos los planes quedarán en nada. Pero la Vi y todo mi mundo se derrumbó. Entrando a la ciudad, pasando por fuera de la tienda de chocolatería, le pedí a Jorge que parará. sabía muy bien que un buen chocolate haría feliz a mi madre. La vendedora era una joven hermosa, al verme entrar se acomodo discretamente su busto, esos intereses de creer que esos gestos me atraerán me molesta. observé detenidamente la estantería en busca de esos chocolates. Al lado de la otra vendedora estaba un mujer, su pelo largo cubría gran parte de su espalda, era pequeña y sus curvas se remarcaban muy bien con el vestido azul que llevaba, su voz era suave. al girarse quedamos frente a frente, ver sus ojos café profundo, sus labios rojos carnosos, expreso una leve sonrisa al verme, no sé si me reconoció pero yo si. De cerca es aún más hermosa. - Buenas tardes " me saludo amablemente, llevaba tres cajas de chocolates" - Buenas tardes - si quiere un buen consejo, los chocolates mix son los mejores. son mis favoritos. no sé arrepentirá. - muchas gracias se fue lentamente, y en mi nariz quedó su delicada fragancia - señor en que lo puedo ayudar. - me das dos mix y uno de trufas - altiro señor, algo más - solo eso, muchas gracias Saliendo, Jorge me estaba esperando. - señor, esa señorita no es su prometida - a si es. - entonces por qué no la llevamos. - Ella no me reconoció - Cómo es posible eso señor. - Es una larga historia. - con gusto la escucho - vamos Subimos al auto, a lo lejos la seguía mirando, cada hombre que la veía se quedaba mirándola descaradamente y el coraje me subía. Pero quién no quedaría pegado en su delicada belleza. - joven me va a contar la historia larga - solo te diré mi querido Jorge que este matrimonio lo planearon nuestros padres. solo es conveniencia - espero que todo termine en un buen puerto. llegando a casa, que recuerdos pequeños llegaron a mi mente, fui un niño feliz. Mi madre me esperaba en el portal, con una cara de que no sé si feliz o molesta. - madre - estás atrasado en media hora llegan nuestras visitas, porque no veniste en el helicóptero - necesitaba pasar por un presente a mi prometida, sería muy descortés que la reciba con las manos vacías no crees. - tienes razón - subiré a mi recamara para darme un baño y estar listo. ____________. ~~~~ ___________ Mansión Montenegro La mansión esta noche brillaba. todo el personal corría como locos para tener todo listo a tiempo para la llegada de la futura esposa del jóven Alejandro Montenegro. Alejandro se paseaba por su habitación como león enjaulado. Por primera vez tenía la sensación de nerviosismo. prendió un cigarrillo y se acercó a su balcón y en ese momento los portones se abrieron, ahí venia, esa mujer que lo tenía a morir de nervios. Bajo lentamente las escaleras, y al llegar a la sala ahí estaba, con un vestido n***o con el escote en la espalda, Emma se dió vuelta y ahí estaban frente a frente, Alejandro se quedó pegado en sus ojos cafés profundo y en ese momento solo imagino como se vería sin ese sutil vestido.
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