Capítulo 39

2760 Words

—Qué bueno —arqueo una ceja—. Ahora si ya terminaste, adiós.  Fuerzo la puerta para cerrarla pero su mocasin se interpone entre la madera y el marco.  Esa simple pero peligrosa acción me llena de nervios.  No hay demostración más clara de que no está bien. No es un tipo racional. No está pensando en que se le puede venir el cielo encima con la estupidez que está haciendo.  —Te doy una oportunidad para que quites el pie y salgas ya mismo de mi casa —le advierto insistiendo en cerrar.  —No puedo —su mano se estampa con fuerza en la madera maciza y la empuja haciéndome retroceder.  —Magda —alzo la voz—. ¡Magda! ¡Magdaa!  Lo de Teo ya no es descaro, falta de respeto y atrevimiento. Es algo preocupante, es como un capricho lo que tiene conmigo. Algo insistente que raya en lo obsesivo. 

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD