Meses después Una noche de incesante lluvia, Nick no llegaba a casa. Ariadna, bañó y le dio de comer a su pequeña Tefa, se acostó a su lado y se quedó dormida. En horas de la madrugada se despertó fue a su habitación y su cama estaba intacta. Nick, no había llegado. Ariadna preocupada marcó el celular de su esposo, no recibió respuesta estaba apagado. —Si se consiguió otra mujer está en su derecho. ¿Qué esperabas Ariadna? Tienes a tu esposo abandonado —hablaba consigo mismo, aunque trataba de ser razonable, pensar en esa posibilidad le dolía mucho, ella amaba a Nick. De tanto esperar se quedó dormida, despertó al escuchar el llanto de Tefa en horas de la mañana, fue por su niña preocupada al ver que su esposo no aparecía. —¿Y si las personas que se robaron a Stefano, le hicieron daño

