Ariadna se soltó de los brazos de su novio. —No aprendes a tocar la puerta antes de entrar —reclamó Alonzo—. Te estuve esperando en mi oficina y no llegaste, tengo que dejar la ciudad por un mes, viajo a Miami y te quedas a cargo de la empresa —ordenó. Nick elevó ambas cejas, se desconcertó al escucharlo, pero sabía que era una buena oportunidad para estar cerca de ella. —Alonzo yo no tengo experiencia en este tipo de negocio, considero que Ariadna está más capacitada que yo. —Nicholas no te puedas hacer para atrás, existen cláusulas en nuestra familia que veo tú las desconoces. Nick frunció el ceño. No comprendía a qué tipo de reglas se refería su primo Alonzo. —¿A qué te refieres? —Solo los miembros de la familia Grimaldi pueden quedarse a cargo de los negocios. Un derecho exclusi

