—¿Y por qué? —ruedo los ojos ante su insistencia.
¿Por qué pregunta tanto?
—Está bueno y es mono.
Mi mojito aparece en mi vista, y alzo la mirada encontrándome con los orbes azules de Ethan, le sonrío y él hace lo mismo. Me doy cuenta que en la copa de vidrio hay una hoja en blanco con un número y un nombre.
—¿Ves? Lo hago perfecto.
—Ya... no te burles—me pide, y yo me carcajeo.
—Es que no lo entiendo... —zanjo—. Eres guapo, encantador y nunca te he visto ligar. Sé que gay no eres Adrián,¿por qué no ligas?
—Estoy esperando a la indicada, Khloe—su respuesta me hace reír aún más.
—¿Así le dices a todas? —bromeo, y me llevo un codazo de su parte—. Que decepción.
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