Elize decide visitar a los chicos por el sabor de amargura que le había dejado la última conversación con Ezra, no quería perderlo ni que él decidiera alejarse, que se sintiera mal por sentir cosas por ella. Sin embargo, apenas sube al departamento, éste estaba decorado por un montón de flores, peluches y globos de todas las formas. —¿Que es todo esto? —preguntó ella al verlo todo. —¡Mi amor! —exclamó Sasha entre las flores. —¿Se mudó una pareja de recién casados o algo así? —No, en realidad planeaba hacerte un regalo, pero no me decidía. Así que me di cuenta de que en realidad no sabía nada sobre ti. —Quizás porque realmente no sabes nada sobre ella—dijo interrumpiendo Ezra incomodando a Elize. —De todos modos, me gustan. Digo, no todas las cosas, es algo excesivo... —Eso es e

