La confesión de Hunt fue simple, pero no supe que responder. Se oía tanto sentimiento en su voz que estoy segura que aún le dolía... mucho. — Necesito que hoy mantengas al cabeza fría, y te centres en el trabajo — dijo volviendo a mí y mirando su teléfono. — ¿He hecho alguna vez lo contrario? — pregunto algo molesta, porque hasta ahora siempre lo he mantenido profesional, incluso cuando Lucas me ha fastidiado. — No, los siento — se disculpa —. Es más una advertencia de amigos que una petición de jefe. Hoy vendrá Zoé. Mel... la novia — se corrige —, la tiene de dama de honor, o algo así, en realidad se detestan, pero les gusta tenerse cerca para competir quien tiene más, una idiotez... Zoé no le llega ni a los talones. Pero estoy seguro que esa zorra se tomara atribuciones que no le corr

