— ¿A qué hora llega el bombón? — Me pregunta Eric por milésima vez. — ¿Cómo voy a saberlo yo? —Respondo cruzándome de brazos —, es más... dudo que venga... espero que no lo haga... Él se ríe de mis palabras, obviamente sin creerme. ¿Quién me creería? Cada vez que escuchaba entrar un grupo de gente, mi cabeza giraba como la niña del exorcista buscando a Lucas con la mirada. Esta noche tenía planeado conocer a otro chico para sacármelo de la cabeza, y ha ocurrido todo lo contrario. Bailo con uno de los amigos de Eric. Él es agradable, sabe moverse y no se pasa de listo, sin embargo no deja claro que le intereso o si pasa de mí. La gente se abarrota a nuestro alrededor y la temperatura sube, me siento sedienta y acalorada para la tercera canción, así que propongo ir por unos tragos. —

