P.O.V Aarón Es increíble, hoy nos vamos y no he tenido la oportunidad de ver a Anabela. Siempre que voy a su cuarto, sus guardias me impiden entrar o es ese hombre Vladímir. Necesito encontrar la forma de verla antes de irnos. No me puedo ir sin verla. Estoy sentado en la recepción esperando a que ella salga o vea a esos hombres salir. No sé cuánto tiempo llevo aquí, pero la espera valió la pena. Veo que Anabela viene caminando y se va hacia el restaurante. Me voy detrás de ella, veo que toma asiento y me acerco a ella con cuidado. —Hola Anabela —le saludó. Ella rápidamente voltea asustada. —Hola, Aarón, me asustaste; pensé que era otra persona —me dice. —¿Quién pensaste que era? Dante —Le preguntó. —Si es que tu voz tiene uno parecido a la de él —me cuenta, aunque no sé si ver es

