P.O.V Mateo Desde que me enteré de que Anabela está embarazada, la he estado buscando. Me llegaron rumores que estaba con su hermano en Andorra. Viajó hasta el lugar y siempre me mantenía en las sombras a las afueras de su casa. Pero no la miraba por ningún lado. Sigo dudando si es que está aquí. Pero tengo que regresar; si no, Dante es capaz de mandar alguien a seguirme y darse cuenta. Estoy de nuevo en esta casa; sigo viendo cómo la pareja se pelea; en ocasiones hasta se avientan cosas. Entro en la casa con cuidado de no ser golpeado por algún objeto que ellos se estén aventando. Pero no, hoy está muy tranquilo; todo parece tan raro; ¿qué pasa aquí? Voy hacia el despacho de Dante y ahí está sentado en su silla, tomando como siempre. —Hey, y ese milagro que no escucho gritos —le

