- ¿Te sientes bien, Mia? - Scott me observó preocupado y yo asentí volviendo mis ojos al examen. Lo admito, estaba nerviosa. Pero como no estarlo, si tengo una hoja llena de números y ecuaciones esperando ser resueltas por mí, POR MI. Es como darle una motocicleta rota a un pastelero y esperar que la arregle, imposible. De verdad, nunca me había sentido tan inútil en mi corta y hermosa vida. Volví a levantar la mirada para ver como Scott corregía otros exámenes, la clase estaba tranquila mientras algunos hacíamos el examen para aprobar. All estaba igual o peor que yo, pero a ella le dolía en todo su orgullo estudiantil, reprobar matemática. A diferencia de mí, ella tiene notas perfectas e intenta esforzarse en casi todo. Pensarán ¿qué pasó con el bebé? Bueno, el bebé claram

