Eran las 5 de la madrugada cuando regresamos al edificio, Rio no paraba de reírse desde que salimos de la mansión después de la tremenda bofetada que le di a los 4 primos de Rio quienes ya los conocía por sus i********: que son famosos por sus bailecitos normales que cualquiera haría y sus miles de seguidoras que se vuelven locas con solo un movimiento de caderas pero nunca pensé que fueran tan marchistas y brutos. — ¿Publicidad es una carrera? — remedo la pregunta cómo Alfonzo la dijo — Oh claro que si lo es, querido, con eso se gana millones de dólares y solo tengo 23 años, ¿y tú? ¿A qué te dedicas? Me imagino que a coleccionar novias por meses, ¿no te da pena? — digo como le había respondido yo en la mesa, Rio se ríe a carcajada limpia. — ¿Y ganas con escribir? — remeda la pregunta de

