Para tranquilizar a Black, le dice que correrá la voz nuevamente por las redes de activistas para tratar de localizarla, sana y salva. Por los momentos debe regresar a su casa para poder poner todo en orden y estar preparado para buscar a su novia en cualquier parte donde se encuentre. Su aliento se detiene al darse cuenta que ya no está en Mérida, se encuentra en Colombia, lejos de todo lo conocido, una zona mucho mas gélida que su antigua locación, las calles una vez consiente le resultan más extrañas que nunca. De repente entra un chica sexy e inexpresiva en la gasolinera, siente un zumbido por su mejilla y de pronto una explosión muda en el pecho del chico que la atendía, cae en cámara lenta sin saber que le ha pasado. ¡Le ha disparado!, nunca había visto morir a una persona y ahora l

