Las azucenas melancólicas, con su fragancia anuncian la partida de esos recuerdos que partieron en el tren de los momentos perdidos rumbo al país de nunca jamás, su olor compite con el Azahar como compañeros de la muerte y las despedidas no deseadas. Blue siempre los evade pues son recordatorio de momentos que no quiere revivir y sensaciones que no desea invocar. Blue está más feliz que nunca en compañía de su amor; parecen unas vacaciones soñadas más allá de todos los hechos traumáticos vividos; sin mencionar ese renacimiento de su más profundo yo, reconciliándose con la luz haciéndola plena. Los días se marchan con una temporada en casa de Red y otra temporada en su casa para compartir el tiempo y los espacios para cultivar esos lazos de confianza que son tan importantes en las parejas.

