CAPITULO 38

2503 Words

ARGÓN Vinieron, tal como lo prometieron. Me paré en la puerta de mi oficina cuando vino el agente de la organización de premios empresariales y me pidió el trofeo. "Tiene que irse", dijo el agente, haciéndome un gesto con la mano para que trajera el premio. Con el corazón apesadumbrado y avergonzado, le indiqué a Jerome que hiciera lo necesario. "Dáselo", dije, haciendo lo mejor que pude para no mirar a mis trabajadores, quienes me miraban fijamente y murmuraban en secreto. Jerome acercó el premio y se lo entregó al agente, quien inmediatamente lo tomó y se fue sin decirme ninguna otra palabra. Eché un último vistazo al trofeo que me quitaron. Mi sudor, mi tesoro... Todo se ha ido. "No te preocupes, Alfa. Lo recuperarás algún día. No tendrán más remedio que devolvértelo", me aseguró

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD