El mismo día New York Karina Estoy en el departamento de Lance, esperándolo, intentando calmar los nervios mientras preparo algo de cenar. Quiero hablar con él, aclarar los rumores que llegaron a mis oídos: que va a ocupar la gerencia de logística internacional. Mi corazón late con fuerza cuando escucho la puerta abrirse. —Amor, llegué —dice Lance al verme en la cocina, abrazándome por detrás y rozando sus labios en un corto beso sobre mi hombro. Su perfume me envuelve y siento un cosquilleo que recorre mi espalda. —Hola, Lance —respondo, girándome lentamente, dejando lo que estoy haciendo. Noto cómo sus ojos recorren mi rostro con esa mezcla de cariño y seguridad que siempre me hace temblar. —Huele bien… pero no era necesario que cocinaras —dice, sonriendo con esa suavidad que siemp

