Al día siguiente Atlantic City Lance Estaba tirado en la cama, con los brazos cruzados detrás de la cabeza y la vista fija en el techo… pero mi mente vagaba lejos. No en esta habitación. No en este silencio. Estaba con ella. En su habitación. En su piel. No lograba sacarla de mi cabeza. Su cuerpo, su voz, esa forma en que me miraba cuando pensaba que yo no la veía. Me incendiaba con solo imaginarla encima de mí, moviéndose a su ritmo, guiada por sus propios deseos. ¿Cómo sería hacerle el amor? Si sus besos ya me dejaban sin aire, no quería ni pensar lo que sería tenerla por completo, desatada, entregada, mordiéndome el cuello mientras se perdía conmigo. Debía ser la gloria. No… algo más que eso. Y estaba tan cerca. Tan jodidamente cerca. No podía seguir así. Esta tensión me estaba c

