Walter no creía en las palabras de Yeli y se molestó porque sentía que la chica estaba jugando con el. — deja de inventar ¿quien te dio una herencia? — no estoy inventando, mis abuelos me dejaron una herencia, se podría decir que soy millonaria. Walter se levantó de la camilla y caminó hacia la puerta con preocupación — necesitas un médico, algún medicamento te está haciendo daño. — ¡Walter no tengo nada, estoy bien y lo que digo es cierto ¿puedes confiar en mi?! Walter la miró con un poco de dudas y molestia — ¿Yeli como puede ser que seas millonaria y tengas a tus padres viviendo de esa manera? ¿Cómo es que hacías un trabajo tan peligroso por dinero,, si tienes suficiente? —¡ Ya basta Walter, deja de regañarme, yo no lo sabía hasta hace algunos días ¿o crees que a mi me gustaba ve

