La mañana siguiente, los tres jóvenes se levantaron temprano, junto con James hicieron un recorrido por toda el área en caballo y luego regresaron a la capital. Yeli y Matthew, no habían hablado en todo el camino, se sentía tensión en el ambiente y Walter era el intermediario entré ambos. Gracias a que Matthew había llevado su Jet privado, la llegada a la capital solo duró unas cuantas horas, cuando bajaron del avión, Matthew no resistió estar en esa situación con Yeli le dió un repentino abrazo – No quiero pelear contigo, si insistes en dejarme, solo puedo aceptarlo aunque no quiera. Yeli sabía que ella había comenzado la discusiones, pero era demasiado terca para disculparse, solo podía aprovechar que Mathew había tomado la iniciativa – No te voy a dejar. – Está bien, no pelearemos m

