después de pasar días pensando decidí que Matt tendría derecho a saber lo del embarazo.
Me vestí para así ir a su casa, el vivía en un ático, fui a verle, cuando el abrió la puerta dejándome pasar, comenzamos a hablar, pero en unos instantes el se acercó a mí besándome, provocando que olvidará absolutamente todo incluso el motivo por el que estaba allí.
En un segundo para otro nos encontrábamos en su cama, besándonos.
Nuestras lenguas jugaban junta como si no lo hubiesen hecho en mucho tiempo. Sus manos recorrieran mi cuerpo.
Me sentó sobre de él, sobre sus piernas, para luego pasar a desabrochar mi camisa, que a rindiéndose simplemente la arrancó, haciendo que los botones saltaran hacia todos lados. De pronto su lengua ya no se encontraba en mis labios, sino que en mi cuello, iba dándome pequeños mordiscos y besos mientras iba bajando, al Pero mi sujetador impedía que siguiera con su camino, así que sin esfuerzo alguno, lo saco, sin que casi me diera cuenta.
Estaba muy excitada, podría ser por las hormonas del embarazo o el echo de no haber tenido sexo durante un tiempo, no aguantaba más, lo necesitaba dentro de mí.
Le quité la camisa que llevaba puesta. Luego me baje de sus piernas, agarré una almohada, lo puse en el piso y me arrodille a sus pies. Comencé a lentamente desabrochar el pantalón, el botón y luego el cierre, acerqué mi boca a su m*****o.
Mis labios y mis dientes comenzaron a acariciar toda la montaña que al sentir el roce reaccionaba cada vez más.
Mis manos fueron al elástico del bóxer jugueteando lo bajaba y lo subía, hasta que lo desesperé, sus manos fueron a las más apretándolas y bajando, junto a las suyas, el bóxer.
Llevo sus manos a mi cabello que estando suelto lo sujeto en forma de coleta, dirigiendo mi boca a su m*****o. Mi cabeza era dirigida por sus manos, hacían entrar y salir ese gran trozo de carne, el cual llegaba al fondo de mi garganta.
Mi cabeza se movía cada vez más rápido ya sin necesidad de sus manos, notando esto, sus manos pasaron a apretar y retorcer mis pezones. Chupé con más fuerza sintiendo que estaba por acabar. Pero tenía otros planes.
Tomó mi cabello y alejó mi boca de su m*****o, haciéndome levantar. Me recostó en la cama, su boca besaba a la mía, su lengua comenzó a bajar por mi cuello, llegando a mis pezones. Donde los mordió, chuponeo. Mientras su boca mordía con lujuria, su mano apretaba y estiraba mi pezón me. Así hasta que lo dejo empapado por su saliva y el otro rojo y duro por sus apretones,
Una vez completamente duros, siguió bajando, pasando la lengua por mi estómago llegando al borde de mis pantalones, que aún seguían puestos. Desabrochó el pantalón lo sacó de un solo tirón, dejándome solo en tanga. Continuó bajando con su lengua hasta llegar a la tanga, que estaba completamente empapada. Sus dientes y lengua rozaban en mi intimidad provocando que de mi boca se escaparan unos gemidos. Necesitaba más.
—AH,AH MATT—dije gimiendo—te necesito dentro—
Me quito el tanga y empezó a dar lengüetazos por toda mi v****a empapada. Su lengua se movía cada vez más rápido, mis gemidos aumentaban, al igual que mi respiración. siento como estoy llegando al orgasmo, mi cuerpo se suelta convulsionando, en ningún momento dejo de sentir su lengua acariciándome.
Una vez que mi cuerpo termina de contraerse por el exquisito orgasmo que me acaba de dar, siento su m*****o completamente duro en la entrada de mi v****a.
De un solo empujón su m*****o entró completamente en mi ser. Espero dos segundos y comenzó a realizar un vaivén, lento, pero duro.
A medida que sentía que su m*****o se acomodaba en mí, iba cada vez más rápido. Sus manos apretaban y estiraban mis pechos, los mordiscos también llegaron a ellos. Su m*****o entraba y salía de mí cada vez dándome más placer, otra vez al borde del orgasmo.
—AH,Matt más rápido— Sus movimientos comenzaron a acelerarse, iba cada vez más rápido.
Rendidos caímos ambos a la cama, ni siquiera recuerdo como habíamos pasado de un beso a su cama.
A los pocos minutos el se levantó a ducharse, yo me levanto y me visto, espero que salga de la ducha para poder hablar con el.
—Matt, necesitamos hablar sobre algo importante—
—Te escucho—
no sabía cómo decirle, pero decidí que lo mejor es ser directa, sin tantos rodeos, cuanto más rápido lo sepa mejor.
—Estoy embarazada—le digo directamente
—¿Qué has dicho?—se le había cambiado la expresión de su cara completamente, el estaba pálido, me arme de valor y se lo volví a repetir
—Estoy embarazada—dije con más seguridad en mi misma, con esperanzas de que su reacción fuera positiva, aunque sabía que él no se lo tomaría bien realmente
—¿Es una broma?—Niego con la cabeza lentamente—Se supone que te estabas cuidan, tomabas las pastillas anticonceptivas—El parece un poco enfadado, pero puedo notar que está haciendo un esfuerzo para controlarse, el toma aire e intenta relajarse
—Las tomaba todos los días, no se qué podría haber fallado realmente, puede ser que haya algún día que se me haya olvidado tomarla realmente, lo siento—
—¿Piensas tenerlo?—pregunta el mirándome seriamente
—Si, si tu no quieres ser padre lo puedo entender perfectamente, no voy a obligarte a formar parte de esto, solo venía porque pienso que tenías derecho a saberlo—
El me mira más enfadado que antes, parece ser que mis palabras no le han gustado, se acerca a mi, le da un fuerte golpe a la puerta provocando que me asusté, cuando lo veo acercarse a mi por instinto me cubro rápidamente la cara.
—De verdad que lo siento, lo siento—Digo casi llorando
—Sam no voy a pegarte, nunca te pegaría—Dice el bajando mis manos de mi rostro—Vete a darte una ducha, intenta calmarte, yo ahora mismo tengo que ir a la empresa ya que tengo una reunión importante, en cuanto termine vuelvo, espérame aquí—Dice el empujándome suavemente a la ducha
Me metí en la ducha al estar bajo la regadera no me pude contener y comencé a llorar.