Travis. Miro a través de la pared de vidrio. La ciudad de Boston, y el sin fin de edificios que nos rodean. Con ventanales de espejos, estructuras elegantes y hasta las más simples. En silencio escucho la disputa que hay detrás de mi. —¡Es mi hijo, debes dejar que yo también comparta con él! —reclama mi padre irado. —¡Ahora si es tú hijo, Taylor! —replica Pamela de inmediato—. ¡Después de no querer darle el apellido, porque creíste que no era tuyo! — le recuerda con sus ojos puesto en mi padre. Suelto un suspiro cansado y deslizo mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón. Dándome cuenta que no me gustaría que ocurriera esto conmigo si algún día llego a Casarme. Realmente es una tortura. Mi padre dejo a una buena mujer y la cual lo amaba por una aventura. Es normal en los h

