―¿¡Pero cómo pudo llevársela?! ―Álvaro estaba desesperado― ¡Se suponía que ustedes tenían vigilada la casa! ¡¡¡Cómo mierda pasó!!! ¡¡¡Quiero una explicación!!! ¡¡¡AHORA!!! ―Hijo, cálmate, por favor, Sarah estaba segura que él no la lastimaría… ―¿¡Qué dices, mamá?! Por favor. Sarah no está segura con él. ¡Nicolás la odia, por Dios! ―Hacemos lo posible por encontrarla, señor, pero no tenemos rastro, él… él pinchó nuestros neumáticos y no pudimos seguirlo. Dimos aviso por el automóvil, ya está encargado a todas las estaciones, esperamos dar con ellos en cualquier momento. ―A mí no me sirve en cualquier momento, yo la necesito aquí, ¡ahora! ―Señor, tiene que calmarse, enojándose o gritando, no solucionará nada. ―¿Cómo quiere que esté con la ineptitud de ustedes? La dejé aquí por mayor s

