"No se tienen que guardar los secretos que hacen mal" NARRA VALENTINA. Los ronquidos de Juls me hicieron darme cuenta de que ya se había dormido, sonreí y observé su precioso rostro. No diré que justo ahora dormía como un ángel, ya que estaría diciendo una mentira. Tenía su rostro levemente inclinado hacia un costado y traía su boca abierta mientras dejaba escapar leves ronquidos, aquello me hizo sonreír por lo bajo, ya que no quería despertarla. Uno de sus ojos estaba levemente abierto y el otro temblaba, nuevamente reí y puse mi mano en sus pestañas para cerrarlas. Gracias a aquello su imagen había mejorado, puesto que antes parecía que me observaba. Vi que Juls temblaba, ya que al parecer tenía frío, es por eso que tomé las sábanas y la cubrí con ella mientras continuaba observándola

